martes, 26 de febrero de 2013

¿Qué pasó con Anne?

Todos apostábamos por ella, moríamos por verla brillar y lucir más bella que nunca, porque todos esperábamos que ganara el Óscar. Entonces, qué pasó? Por qué el vestido que llevó a la alfombra roja y con el que recibió la estatuilla tuvo tantas críticas y fue el menos acertado de los tres que usó a lo largo de la velada? Y por qué no llegó de Valentino como se había confirmado?


La misma Maison Valentino informó, por medio de un comunicado de prensa, que la actriz luciría una de sus creaciones Couture, pero ella llegó -dejando a todos con los crespos hechos-, en un poco favorecedor Prada que decepcionó al universo fashionista. Y cuál no sería la sorpresta de Mr Garavani himself que la pobre tuvo que salir hoy a pedir disculpas públicas por no haber usado el Valentino que se anunció. El motivo, según la propia Anne, fue otra actriz (léase Amanda Seyfried) que llegó con un diseño muy parecido. Una disculpa protocolaria para con el diseñador, pero, muy en el fondo, ella debe saber que desaprovechó la oportunidad de su vida de quedar grabada en la memoria fashionista de la historia, así que quiero pensar que la disculpa fue dirigida a todos los decepcionados. Honestamente, los pezones eran lo de menos! Y el vestido no era feo, en absoluto, pero era un vestido que podría haber usado en cualquier ocasión, no en la única noche del año en la que se espera que el vestido de las más opcionadas a llevarse el Óscar ocupe por lo menos 2 asientos. Ahora, ese collar no tenía por qué estar en ese cuello!!! Falló la lógica y falló el styling (a cargo de Rachel Zoe, quien también ayudó a Jennifer Lawrence con su elección). Este era el original vestido de Anna para recibir su Óscar y sí, era muy parecido al McQueen de Amanda, pero habría sido más que idóneo para recibir su Óscar, no creen?


En su segunda aparición de la noche, durante el performance de Los miserables, Anne lució un Armani precioso, mucho mejor que el Prada de su llegada. Todos cruzábamos los dedos para que se quedara así y no volviera al Prada... pero fue en vano. 


Por último, para la fiesta de Vanity Fair, eligió un Yves Saint Laurent gris paloma con escote y cuello triangular en lentejuelas doradas. De nuevo, un vestido que habría arrojado mejores resultados que el Prada pero que tampoco convence a los críticos. Aclaro que yo no soy crítica y que este a mí sí me convenció :p


En conclusión querida Anne, hiciste todo un preludio de elecciones acertadas y favorecedoras a lo largo de toda la temporada de premios para arruinarlo todo en el último minuto. Pero veamos el lado positivo de las cosas: 1. Igual te llevaste el Óscar. 2. Tus pezones dieron más de qué hablar que el Óscar ganado, y eso al finalizar el mes significará un media cover abrumador y tu jefe de prensa brincará en un solo pie.

Moraleja, el diablo sabe más por viejo que por vestirse de Prada... no tiene nada de sentido pero lo quería decir :p ¡Y que viva Genovia!

2 comentarios:

  1. Ame este post y ahora te amo mas... dile al músico que no se ponga celoso que no hay nada que temer

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    1. Jajajajaja bello Amaury! Claro que no se pone celoso! Besos y qué honor que te haya gustado!

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