domingo, 12 de mayo de 2013

Tercer día y cierre del CMB 2013.

El jueves terminó esta edición del Círculo de la Moda, con un buen balance en lo que a mí experiencia respecta -comenzando porque pasamos de cuatro a tres días, maravilloso porque el cuarto sobraba-. Sé que nos quejamos mucho del desorden y de la falta de logística, pero, en los cinco años que llevo asistiendo a las semanas de la moda colombianas, el desorden es otro invitado, y en gran parte -como me hizo entender mi querida amiga y fotógrafa Ninotchka- la culpa es de nuestra idiosincracia; y es cierto, entre desfile y desfile no nos queremos salir (guilty as charged, aunque sigo creyendo que esta salidera y entradera de prensa sobra, pero mientras siga siendo exigido por la organización, pues a hacer caso) y la gente se abalanza descaradamente sobre la primera fila y rehusa moverse cuando algunas editoras de moda no tienen asiento (eso se puede corregir con altas dosis de Ubicol, Ubicatex y humildad y marcando las sillas con nombre propio o del medio). Creo que le hizo algo de falta a la organización un poco de filtro y límites al momento de acreditar (se sobrevendió la cosa, fotógrafos no encontraban espacio en la tarima y gente con entradas se quedaba por fuera o de pie); escuché de personas que acreditaban a decenas de amigos que nada tienen que ver con moda y de "medios" creados semanas antes del evento, exclusivamente para recibir entradas; dónde quedó el sentido común y la malicia indígena para revisar y corroborar tiempos de creación, frecuencias de publicaciones, tipos de contenidos entre otras cosas? En fin, espero que capitalicemos algo de esto para la próxima, pero debo decir que, por encima de cualquier otra cosa, realmente disfruté estos tres días de moda, viendo prácticamente a todos los eslabones de la cadena reunidos, movidos todos por un mismo sentimiento > moda colombiana.

Para resumir la última jornada, una segunda e importante dosis de propuestas estudiantiles por cuenta de la Fundación LCI Lasalle College con ocho colecciones (Guerra Apocalíptica por Juliana Forero Sandoval, Look Within por Adriana Restrepo López, Magic Cube por Paulina Echeverri, Modern-Is-Me por María Paulina Riaño Constantín, Burst Gravity por Daniela Espinel Pulido, Laberintos Geométricos por Jineth Pulido Gutiérrez, Relatos de Honor por Sarai Torres Galeano y Desiderium por Ana Beliza Mercado) y Taller 5 con la colección COSMIC (por favor señores dejen de usar el término Alta costura en sus colecciones, es contraproducente y los damnificados son sus estudiantes!!!!). Después vino la dosis artesanal con el colectivo Wayúu, seguida de mis dos pasarelas favoritas de este cierre: TUL y JUAN.

Tropical by TUL (pasarela Shock).
Fue la única pasarela a la que llegué tarde y resultó ser lo más apropiado porque la música era contagiosa, antojaba bailar! Y es que, una pasarela con música en vivo es otro cuento, los sentidos se estimulan a otro nivel. Con el mood establecido por la música caribeña, Camila Lemoine y Alessandra Osejo presentaron Tropical, una colección inspirada en las palenqueras y la cultura afro que reside en ellas. Los mostazas, vinotintos, naranjas y verdes vibrantes estampados sobre satín de seda y, por supuesto, tul,  renovaron la clásica silueta de las palenqueras. Confieso que por momentos recordé las mezclas de estampados de Darío Cárdenas. Los turbantes quedaron resonando en muchas asistentes como EL accesorio de la temporada venidera (recuerden los de Leal Daccarett). Y las novias, espléndidas y frescas.





JUAN 
Viviana y Gustavo buscaron inspiración en el mundo animal. Serpientes, cobras y réptiles carnívoros se adentraron en estampado y texturas. La paleta oscura, casi monocromática en su mayor parte azul y negra, con acentos tornasolados y complementada con sombreros y dramáticas coronas de rosas negras de Naive (yo ya pedí la mía). Los pantalones carrot, los trajes skinny, la silueta slim, el cuero, y ahora la nueva linea Tailored y su propio calzado recrean todo un universo de vestuario para un tipo de hombre bastante definido, sin inseguridades, el hombre que muchas mujeres habríamos querido ser de haber nacido con el cromosoma Y.





Después de esto las marcas no tenían ya mucho qué ofrecer, y el diseñador que cerraba venía precedido de un vergonzoso episodio de clonación expuesto aquí, así que decidí mejor no entrar a las últimas pasarelas y quedarme con la maravillosa sensación que me dejaron TUL y JUAN.

Fotos de Cámara Lúcida, Pueden ver las pasarelas completas en sus álbumes de Facebook: TUL, JUAN.

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