Ir al contenido principal

Amelia Toro - primavera verano 2014.

Influjos del ballet (una presencia permanente en la vida de la diseñadora), de una arquitectura vanguardista y paisajista y del diseño de interiores en los cortes, geometría, sesgos, naturaleza, siluetas oversized y un trabajo intrincado y minucioso en tules, bordados, ojalillos de algodón y volúmenes, conviven una colección ultra femenina y contundente, con la firma de Amelia Toro, un nombre con más de 20 años de historia Y OFICIO en la moda colombiana.


En perfecta concordancia con esta colección, la diseñadora decidió presentarla en Bogotá en Casa Schaller que se volvió galería de arte por un día, destacando de las paredes blancas de arquitectura setentera, las prendas rosa y menta, el estampado tridimensional de gardenias y LOS ZAPATOS planos y nostálgicos.

Algunos referentes en la colección: Yamaha Ginza y Mokusai Kaikan de la empresa japonesa Nikken Sekkei. La obra Burnham Pavilion de la arquitecta anglo iraquí Zaha Hadid. Ronan y Erwan Bouroullec y su trabajo manual de petacas. Fuye Duanaway en la película Portrait d'une enfant déchue. El corte campesino de los vestidos setenteros de Yves Saint Laurent.


Más información en http://ameliatoro.com/

Comentarios

Entradas populares de este blog

MODA, AISLAMIENTO Y LA FALACIA DEL “PARA UNA MISMA”.

Hizo falta una pandemia para que yo volviera a escribir sobre moda. Honestamente, pensé que nunca más iba a volver a hacerlo, al menos no en este espacio, pero aquí estoy, después de casi un año de haberlo dejado y dado este capítulo por cerrado, en gran parte porque soy piscis y no cierro nada. Y supongo también que, como con cualquier vicio, reincidir es parte del proceso de abandonar. Si bien hace más de un año dejé de trabajar en esta industria, más de una década viviendo en ella y de ella no se desprenden fácilmente, no del todo. Esos 12 o 13 años, ya ni sé, dejaron secuela en mi vida, en mi armario, en mi biblioteca, en mi hoja de vida, en mi trasegar, en la bio del libro que debía haber salido a finales de abril pero aún no se desconfina y, por supuesto, en mi persona.  Cuando comenzó todo era imposible no notar y comentar los cambios, los primeros, los evidentes y como siempre, la moda fue una de las primeras expresiones culturales en dar cuenta del momento histórico que empezá

New York y Andy Warhol in MY CALVINS: From A to B and Back Again.

Continuando con la segunda parte de mi viaje warholiano, el evento principal: la apertura de la retrospectiva “Andy Warhol—From A to B and Back Again Warhol” en el Museo Whitney de Arte Americano, patrocinada por Calvin Klein. No solo es la primera restrospectiva de Warhol realizada por una institución de los Estados Unidos desde 1989, también es la más completa, exhibiendo más de 350 obras (entre préstamos de colecciones públicas y privadas de todo el mundo), muchas de ellas juntas por primera vez, siendo también la más grande exhibición en espacio dedicada a un solo artista presentada en el Whitney (Downtown). La exhibición reúne todos los aspectos, técnicas, y períodos de una carrera de 40 años, curada por la autoridad Warhol Donna De Salvo. Y no podría seguir sin hablarles de Donna De Salvo porque #hablemosdeellas y es una mujer de trayectoria impresionante en otra industria (dissapointed but not surprised) dominada por hombres. ( Pausa feminista ) Donna es la Directora D

Revoluciones en el armario: los jeans 501® y la mujer.

Este año, para la celebración del aniversario del 501®, Levi's® -una marca con la que tengo mucha historia-, me invitó a acompañarla a 3 ciudades (Cali, Medellín y Bogotá) a conversar sobre la evolución de los pantalones en el armario femenino, una construcción simbólica que trasciende la moda y atraviesa la política, la clase y, por supuesto, la desigualdad de género. Me gustó tanto el ejercicio que quiero compartirles acá el resultado (ultra resumido) de esa mirada histórica al impacto de los jeans 501® en la cultura y en la mujer durante los últimos 146 años. Como ya deben saber, el 501® fue en efecto el primer jean de la historia y este 20 de mayo cumple 146 años de haber sido creado pero -como suele pasar- el mismo objeto tardó un poco más en llegar al alcance de las mujeres... 61 años para ser exactas (cumplen 85 este año). Sin embargo -ni bobas que fuéramos-, las mujeres comenzamos a apropiarnos de esa prenda del armario masculino mucho antes de que nos lo quisiera