domingo, 27 de julio de 2014

Pasarela NonStop: Andrés Pajón, Bastardo y Mariangélica Guerra.

El primer día de feria abrió con la primera pasarela NonStop y las colecciones de Andrés Pajón, Bastardo, Maríangélica Guerra y Purpuratta, sobre un mismo escenario, una tras otra. Este nuevo formato es un punto más que se suma Inexmoda en la reinvención y constante expansión de la feria, sin embargo,  faltó curaduría en algunas colecciones, todavía muy crudas para entrar a los salones de pasarelas y sobró Maluma; hablaré de lo que me gustó y sumó a la feria y a la cultura de moda en Colombia.

El debut de Andrés Pajón en Colombiamoda fue con una colección fiel a su estilo, con trajes de coctel (para día y noche) y de gala, pero explorativa en siluetas inspirados en la naturaleza, con la figura del colibrí como presencia constante -hasta en la música del desfile-, cortes y volúmenes que emularon pétalos de flores y tonalidades primaverales que se engalaron con el brillo de las lentejuelas y los efectos tornasolados de los tejidos que, cuidadosamente, los diseñadores de la marca (Andrés Pajón y Felipe Cartagena), buscan juiciosos en sus viajes de investigación antes de comenzar a preparar cada temporada. Sin duda, esta colección se venderá en cuestión de días en la nueva tienda de la marca -la más bella tienda de diseñador en Colombia-, inaugurada un día después de esta pasarela, y también fiel reflejo del ADN Pajón y Cartagena. Estos fueron mis looks favoritos de la colección:



Aunque la estética de Bastardo dista bastante de mis preferencias y gustos, hay que reconocer que el trabajo de Ruvén Antorveza siempre me resulta interesante y rico para una escena de moda de herencia goda. "No necesito: una ofrenda sin un adiós", exploró las implicaciones de una enfermedad mental (BIIP o Desorden de Identidad Corporal) que hace que quien la padezca sienta que le sobran partes de su cuerpo. Las adiciones indumentarias ubicadas en diferentes lugares, respondían a dicha inspiración pero lo más inquietante -lo que me hace querer seguirle el paso a Bastardo- fue llegar a pensar en la moda como la enfermedad inversa al punto de partida de esta colección, otra enfermedad que te obliga a añadir partes al cuerpo... ¿Me pasó solo a mí? Más allá de eso, una paleta de color predominantemente negra, cortes láser y tejidos artesanales, estampados digitales, cuero y grabados, completaron la propuesta de Bastardo este año.



En la pasarela de Mariangélica Guerra anoté el primer nombre en mi libreta de descubrimientos en la feria. Una colección orgánica y artesanal en tonos crudos, rica en texturas, femenina, delicada y llena de códigos étnicos que ubica a la valduparense en el radar nacional. Faltó un poquito de edición pero las piezas fueron bellas y el styling apropiado y contundente.




Fotos por Zico Rodríguez.

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