Ir al contenido principal

El feminismo soft es tendencia.

Después de todo el revuelo causado por la presencia de carteles feministas en la pasarela de Chanel durante la Paris Fashion Week, y repasando el espectáculo lejos de pasiones o bandos, confirmo mi primera impresión: Karl es tremendo marquetero. Más allá de lo que Lagerfeld como individuo pueda promulgar en materia de valores o antivalores, está lo que uno de los shows más esperados en el calendario fashionista pueda comunicar. El desfile de Chanel en sí mismo es una enorme valla y todos los ojos de la industria están puestos en él, Lagerfeld lo sabe y no escatima en impacto mediático, echando mano del tema del momento, que por candente que esté ahora se viene gestando --como la mayoría de las tendencias- desde hace varios años; hablo del soft power o el nuevo feminismo, un tema que ya varias marcas, no necesariamente de moda, han explorado y explotado comercialmente, porque finalmente para eso le sirven las tendencias a las marcas, para vender (aunque a muchas les cueste creer y pagar por ellas).


No es un misterio para nadie que una pasarela cumple la función de mercadear el trabajo previo de toda una cadena que pareciera culminar con la colección -pero que todavía sigue un par de eslabones más hasta llegar a manos del consumidor final-. El desfile es el show, son las luces, la prensa, compradores en primera fila juzgando; es el bling bling de la industria, la cereza en el pastel. El contenido, la sustancia, no está ahí, está detrás. Por eso me resulta hilarante que la pasarela haya desatado tanta animadversión por un recurso mediático... que a mí me resultó interesante y atractivo. Honestamente, hay cosas más graves para indignarse gente... como que Maluma sea jurado de un concurso de canto...


Pero algo que escapa muchas críticas es el tipo de feminismo al que Lagerfeld quiso aludir, esa cuarta ola, la que se extiende digital, la que no pelea con la máquina de afeitar ni con el bra; Lagerfeld solo capitalizó un momentum en una buena colección, coherente, empoderadora, y sí, igualitaria (hubo un hombre entre decenas de mujeres, pero pareciera que nadie vio eso ni quiso leer esas entre líneas)... Me pregunto si se habrían ofendido igual si el tema no hubiera sido el feminismo sino la homofobia... Gol del káiser, en media, en clipping, en branding, en $$$, en moda. Si bien las prendas no están al alcance de todos, el mensaje, portado por algunas de las mujeres mejor pagadas del mundo, sí lo compraron much@s.


Aprovecho que tocamos el tema para manifestar que el feminismo debería ser un tema del que podamos hablar sin miedo y sin misterios, que me aterra a sobremanera que ataques al feminismo vengan de mujeres y que tilden de "feminazis" a quienes abogan por el tema, considerándolo innecesario. Esta nueva ola de feminismo es necesaria y TIENE QUE SER MAINSTREAM hasta que sea natural para todos, tan natural que la palabra misma no necesite ser usada y la moda es una herramienta de comunicación tan poderosa que resulta maravilloso que aborde el tema, vamos a aprovecharlo, vale?

Comentarios

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario!

Entradas populares de este blog

New York y Andy Warhol in MY CALVINS: From A to B and Back Again.

Continuando con la segunda parte de mi viaje warholiano, el evento principal: la apertura de la retrospectiva “Andy Warhol—From A to B and Back Again Warhol” en el Museo Whitney de Arte Americano, patrocinada por Calvin Klein. No solo es la primera restrospectiva de Warhol realizada por una institución de los Estados Unidos desde 1989, también es la más completa, exhibiendo más de 350 obras (entre préstamos de colecciones públicas y privadas de todo el mundo), muchas de ellas juntas por primera vez, siendo también la más grande exhibición en espacio dedicada a un solo artista presentada en el Whitney (Downtown). La exhibición reúne todos los aspectos, técnicas, y períodos de una carrera de 40 años, curada por la autoridad Warhol Donna De Salvo. Y no podría seguir sin hablarles de Donna De Salvo porque #hablemosdeellas y es una mujer de trayectoria impresionante en otra industria (dissapointed but not surprised) dominada por hombres. ( Pausa feminista ) Donna es la Directora D

MODA, AISLAMIENTO Y LA FALACIA DEL “PARA UNA MISMA”.

Hizo falta una pandemia para que yo volviera a escribir sobre moda. Honestamente, pensé que nunca más iba a volver a hacerlo, al menos no en este espacio, pero aquí estoy, después de casi un año de haberlo dejado y dado este capítulo por cerrado, en gran parte porque soy piscis y no cierro nada. Y supongo también que, como con cualquier vicio, reincidir es parte del proceso de abandonar. Si bien hace más de un año dejé de trabajar en esta industria, más de una década viviendo en ella y de ella no se desprenden fácilmente, no del todo. Esos 12 o 13 años, ya ni sé, dejaron secuela en mi vida, en mi armario, en mi biblioteca, en mi hoja de vida, en mi trasegar, en la bio del libro que debía haber salido a finales de abril pero aún no se desconfina y, por supuesto, en mi persona.  Cuando comenzó todo era imposible no notar y comentar los cambios, los primeros, los evidentes y como siempre, la moda fue una de las primeras expresiones culturales en dar cuenta del momento histórico que empezá

Revoluciones en el armario: los jeans 501® y la mujer.

Este año, para la celebración del aniversario del 501®, Levi's® -una marca con la que tengo mucha historia-, me invitó a acompañarla a 3 ciudades (Cali, Medellín y Bogotá) a conversar sobre la evolución de los pantalones en el armario femenino, una construcción simbólica que trasciende la moda y atraviesa la política, la clase y, por supuesto, la desigualdad de género. Me gustó tanto el ejercicio que quiero compartirles acá el resultado (ultra resumido) de esa mirada histórica al impacto de los jeans 501® en la cultura y en la mujer durante los últimos 146 años. Como ya deben saber, el 501® fue en efecto el primer jean de la historia y este 20 de mayo cumple 146 años de haber sido creado pero -como suele pasar- el mismo objeto tardó un poco más en llegar al alcance de las mujeres... 61 años para ser exactas (cumplen 85 este año). Sin embargo -ni bobas que fuéramos-, las mujeres comenzamos a apropiarnos de esa prenda del armario masculino mucho antes de que nos lo quisiera