miércoles, 25 de febrero de 2015

Las siluetas que nos cuestan.

Fue una de mis favoritas en la alfombra roja de los Premios de la Academia y también, fue uno de los looks más polémicos por la silueta y el tejido de su Dior Couture primavera 2014. Horas más tarde, para rematar la noche y echarle más leña al fuego, Marion Cotillard llegó a la fiesta de Vanity Fair en un Giambattista Valli Couture primavera 2015, con una falda que fue la dicha de los memes por su apariencia plumífera -que me hubiera encantado ver en look completo de pasarela con el velo en la cara-. Mi veredicto es evidente: es realmente difícil que Marion se equivoque, y si alguien puede hacer funcionar una silueta difícil, es ella con su parissian chic y garbo sin esfuerzo, sea Dior o non-Dior. El inconveniente aquí es que, a los latinos en especial, nos cuestan las siluetas que se alejan del cuerpo, esas que no siguen las líneas naturales de las curvas femeninas... Nos cuesta entender la silueta NO-bodycon, y a la mujer que la prefiere. E, irónicamente, se vuelve más exigente una silueta atípica que un vestido forrado con bastante spandex, porque esas curvas que terminan evidenciándose sí nos son familiares... Bueno, no me interesa ahondar en el asunto, seguro muchos lo han hecho ya o será materia de estudio de otros, es un tema de idiosincracia, cultural, con muchas aristas, las mismas que obligan a los fabricantes de jeans a ceñir hasta los modelos boyfriend y prescindir de bolsillos- pero lo cierto es que, para mi gusto subjetivo y particular, ambas elecciones fueron buenas, pensadas e interesantes; nada obvias -aparte de usar un Dior, claro-.


Y Marion no es la única, pero es un buen ejemplo. Qué opinan ustedes? Tienen la misma sensación? No sienten que este tipo de siluetas tienen discurso propio? Les dejo ambos looks en detalle, con su versión en pasarela, por si no saben de qué estamos hablando.




1 comentario:

  1. Concuerdo contigo Ita, las siluetas de volumen amplio han sido fuertemente criticadas en países latinos, es obvio que nuestro consumo es desmedido por jeans Sinbol, y un fervor inmediato por el leggins super estampado y la minifalda. Amé a Marion, ella es un ejemplo de la nueva feminidad, me hubiese encantado verla en un Céline, pero hizo una fabulosa elección. Abrazos

    www.modereport.net

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