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¿Bella o normal? ¡Tú eliges!

La cita fue muy temprano en Cinema Paraíso de Usaquén (Bogotá); algunas llegamos ya habiendo visto el video, que circula desde ayer por redes sociales, presintiendo que las dos puertas estarían ahí; otras, sin saber a ciencia cierta lo que Dove nos tenía preparado, entraron desprevenidas -algunas sin leer los avisos-. Hablo, por supuesto, del lanzamiento de la nueva campaña de Dove, "Choose Beautiful" en Colombia. Las puertas estaban ahí, igual que en el video, una con la palabra "Bella" y otra con la palabra "Normal", bajo una misma pregunta: ¿Cómo te sientes hoy?. Para mí fue natural tomar la izquierda -casualidad política- y elegir "Bella" y me sorprendí al ver a tantas mujeres -algunas amigas mías- entrar por la puerta "Normal". ¿¿¿Cómo no se consideran bellas, si son hermosas todas??? ¿O acaso está "mal visto" reconocerse bella en público?

Foto por Adriana Convers

Pues bien, sentirse bella -como dice Dove en su campaña- es una elección personal, y en eso no podría estar más de acuerdo. Pero también, parece ser otro prejuicio auto-impuesto -algo vano, tal vez- y se nos olvida que venimos de décadas de escuchar a otros decidir por nosotras si somos bellas o no, de vivir con estándares impuestos desde afuera -concursos de belleza, reinados, campañas, pasarelas, editoriales-, y lo cierto es que nadie más que uno mismo, puede decidir si lo es o no. No es más que justo aceptar que cualquiera puede ser lo que quiera y ya? De nuevo, la cuarta ola del feminismo y el soft power toman muchas formas, esta es solo una de ellas, la que deja atrás los estereotipos y juicios de belleza patriarcales y la culpa (hablame aquí de religión) por asumirnos bellas.

Ahora, el término "normal", elegido para la campaña en español, puede no resultar tan grave como "comum" en portugués o "average" en inglés, pero al final, caen todos en la misma zona gris y tibia que yo no encuentro como algo positivo, pero otros seguramente sí -"normal" es y ha sido, por mucho tiempo, algo deseable para muchos, y eso también es válido; lo importante es que la decisión venga de adentro, no de afuera... es como otro súper poder. Seguramente habrá polémica -así como la hubo con la campaña #Imnoangel-, pero dará pie a reconsiderar las decisiones que tomamos sobre nuestra belleza y cómo nos hacen sentir y eso, mírese por donde se mire, es ganancia. Y ojo, que no se está condicionando a ponernos o usar algo, ni siquiera a mirarse al espejo!!! Es cuestión de sentirlo, viene de adentro y, por supuesto, se va a reflejar en actitud, en seguridad, en empoderamiento.

Les dejo el video, grabado en San Francisco, Shanghai, Delhi, Londres y Sao Paulo, y podrán ver y sentir la evidente inseguridad que este tema nos genera; la "belleza" es el coco de muchas, y al final del día, no es más que la percepción propia lo que determina todo lo demás. Como lo propone Dove en esta, una campaña (bastante arriesgada y, a mi parecer, brillante) 50% de autoestima y 50% de branding, que la belleza sea una fuente de confianza y no de ansiedad. Como dije antes, está bien sentirse normal, pero yo elijo sentirme bella todos los días.

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