Ir al contenido principal

“Happy and smart clothes” by Diana Gómez.

Cada vez somos más conscientes y sensibles al tipo de productos y procesos que usamos en todos los aspectos de nuestras vidas, desde comida, productos cosméticos y de aseo, hasta prendas de vestir; como consumidores, ahora estamos en capacidad de exigirle a las marcas, aunque no siempre lo hagamos o algunas marcas no quieran escuchar... aún. Las redes sociales están invadidas de videos virales que demandan dejar de comprarle a los grandes nombres de la prontamoda por sus malas prácticas laborales, y es que, la velocidad de la moda actual, la ambición de los imperios del fast-fashion y la pobreza de algunos países son un cocktail de muerte duro de combatir... 

Sin embargo, desde este pequeño espacio, intentamos dar a conocer alternativas locales de moda hecha en Colombia, buscando promover el consumo local y el diseño a pequeña escala que, por lo general, no necesita caer en esa guerra de precios por sus volúmenes, pero sí apoyo nuestro para subsistir; algunas de esas opciones están más orientadas a la moda ética que otras, pero a fin de cuentas, comprar local ya es un avance importante. Hoy les presento a una de esas diseñadoras locales abanderadas de la moda ética, que se empeña en recordarnos la importancia de desarrollar y usar prendas con valor y significado, algo que una marca low cost no puede ofrecer; estas prendas con historias y experiencias nacen de Diana Gómez, una amante empedernida de la moda sustentable, con un una marca llena de historias que construye conciencia.


Para esta diseñadora colombiana que decidió crear su marca orgánicamente bajo el concepto de Happy and smart clothes, la moda se trata de trascendender; sus creaciones son versátiles, envolventes y, por supuesto,  trascendentes, según la propia Diana. De esta manera, busca cambiar la mentalidad de los consumidores frente al fast fashion, fabricando recuerdos, anhelos y aspiraciones sin seguir temporadas, simplemente construyendo historias, que hagan un poco más lento el proceso de deshecho de las prendas.  Hablamos con Diana y esto fue lo que nos contó sobre su marca y su historia:


¿En qué te inspiras para diseñar?   
“Dependiendo de cada colección, siempre hay una historia que nace de la cosa menos pensada, un trozo de tela, una foto, un codo de cobre; pero es sobretodo una búsqueda de formas y texturas que sean propositivas pero duraderas”.

¿Qué te diferencia de los demás? 
“Mi idea de concebir al cuerpo como un espacio para proteger más que para proyectar. Por otro lado, quiero marcar la diferencia en la creación de un proceso de moda consciente donde sepamos de dónde viene y para dónde va”.

¿Qué procesos hay en tus prendas?   
“Para mí la creación es como un proyecto de ciencias, tengo un plan y, con eso en mente, empiezo a patronar y a modelar, a buscar a qué material le puedo hacer qué; es constantemente prueba y error para ir descubriendo nuevas maneras y, como no trabajo en una gran producción, le dedico mucho tiempo a cada una de las prendas y las puedo intervenir con bordados, tejidos, titulación, a un nivel más "artesanal", pero es más que todo un proceso de aprendizaje y descubrimiento”.

¿Y los materiales? 
“La mayoría de los materiales son naturales y tengo una tela favorita que es una mezcla de seda y algodón, ¡es la convergencia perfecta de dos mundos!. Trato de usar tejidos naturales por un tema ambiental, pero también porque veo el cuerpo como nuestro primer espacio y hay que dejarlo ser; con estos materiales se respira, se mueve, se puede ser, así puedo crear caparazones suaves para protegerlo”.

¿Y cómo encaja esto en la industria de la moda en Colombia?
“¡De esto podría hablar horas! Pero hay varios puntos, la industria grande está muy fortalecida y se está volviendo muy competitiva sobre todo para poder hacerle frente a la entrada de otras marcas internacionales, pero para hacer esto, en muchos casos, se está deslocalizando la producción y la mano de obra ahora es india, china.... Y eso hay que mirarlo con cuidado pues estamos cayendo en una lucha solo de precios. Por otro lado, está el diseño colombiano, la moda de autor que cada vez se afianza más, ya hay más nombres y más propuestas que se construyen con un imaginario global/local generando mayor diversidad en cuanto a todo, lo importante aquí es ver cómo se logra una mayor formalización y cómo nos podemos proyectar hacia el futuro. Pero es bueno ver que somos un referente en Latinoamérica”.





¿Quedaron con ganas de más? Nosotros sí, así que los invitamos a conocer la propuesta completa de esta joven marca y sus prendas felices e inteligentes en The Backroom -una vez más, aplauso por destacar y recibir a los nuevos talentos de nuestra industria-, donde recién comienza a exhibir sus diseños.

Fotografías de Diana Gómez.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Consultorio de estilo: ¿cómo combinar un pantalón mostaza?

Hoy comienzo una nueva sección en el blog: las lectoras preguntan y, por supuesto, yo intento responder ;). Tenía ganas de hacerlo hace rato pero el tiempo estaba escaso... Este mes creo que ya los eventos y los viajes por fin paran un poco, y las empresas con las que trabajo bajan el ritmo también, así que tengo nuevamente algo de tiempo!!! Pues bien, volviendo a nuestra nueva sección (porque es de ustedes y mía), ya varias lectoras y lectores (me siento como Maduro diciendo eso) me han escrito pidiendo algunos consejos puntuales de moda y styling. Algunos son demasiado específicos y no creo que funcionen para un post genérico, pero hay varios, como el de hoy, que creo les pueden servir a muchas (y muchos #Madurostyle).

MODA, AISLAMIENTO Y LA FALACIA DEL “PARA UNA MISMA”.

Hizo falta una pandemia para que yo volviera a escribir sobre moda. Honestamente, pensé que nunca más iba a volver a hacerlo, al menos no en este espacio, pero aquí estoy, después de casi un año de haberlo dejado y dado este capítulo por cerrado, en gran parte porque soy piscis y no cierro nada. Y supongo también que, como con cualquier vicio, reincidir es parte del proceso de abandonar. Si bien hace más de un año dejé de trabajar en esta industria, más de una década viviendo en ella y de ella no se desprenden fácilmente, no del todo. Esos 12 o 13 años, ya ni sé, dejaron secuela en mi vida, en mi armario, en mi biblioteca, en mi hoja de vida, en mi trasegar, en la bio del libro que debía haber salido a finales de abril pero aún no se desconfina y, por supuesto, en mi persona.  Cuando comenzó todo era imposible no notar y comentar los cambios, los primeros, los evidentes y como siempre, la moda fue una de las primeras expresiones culturales en dar cuenta del momento histórico que empezá

New York y Andy Warhol in MY CALVINS: From A to B and Back Again.

Continuando con la segunda parte de mi viaje warholiano, el evento principal: la apertura de la retrospectiva “Andy Warhol—From A to B and Back Again Warhol” en el Museo Whitney de Arte Americano, patrocinada por Calvin Klein. No solo es la primera restrospectiva de Warhol realizada por una institución de los Estados Unidos desde 1989, también es la más completa, exhibiendo más de 350 obras (entre préstamos de colecciones públicas y privadas de todo el mundo), muchas de ellas juntas por primera vez, siendo también la más grande exhibición en espacio dedicada a un solo artista presentada en el Whitney (Downtown). La exhibición reúne todos los aspectos, técnicas, y períodos de una carrera de 40 años, curada por la autoridad Warhol Donna De Salvo. Y no podría seguir sin hablarles de Donna De Salvo porque #hablemosdeellas y es una mujer de trayectoria impresionante en otra industria (dissapointed but not surprised) dominada por hombres. ( Pausa feminista ) Donna es la Directora D