miércoles, 24 de junio de 2015

“Happy and smart clothes” by Diana Gómez.

Cada vez somos más conscientes y sensibles al tipo de productos y procesos que usamos en todos los aspectos de nuestras vidas, desde comida, productos cosméticos y de aseo, hasta prendas de vestir; como consumidores, ahora estamos en capacidad de exigirle a las marcas, aunque no siempre lo hagamos o algunas marcas no quieran escuchar... aún. Las redes sociales están invadidas de videos virales que demandan dejar de comprarle a los grandes nombres de la prontamoda por sus malas prácticas laborales, y es que, la velocidad de la moda actual, la ambición de los imperios del fast-fashion y la pobreza de algunos países son un cocktail de muerte duro de combatir... 

Sin embargo, desde este pequeño espacio, intentamos dar a conocer alternativas locales de moda hecha en Colombia, buscando promover el consumo local y el diseño a pequeña escala que, por lo general, no necesita caer en esa guerra de precios por sus volúmenes, pero sí apoyo nuestro para subsistir; algunas de esas opciones están más orientadas a la moda ética que otras, pero a fin de cuentas, comprar local ya es un avance importante. Hoy les presento a una de esas diseñadoras locales abanderadas de la moda ética, que se empeña en recordarnos la importancia de desarrollar y usar prendas con valor y significado, algo que una marca low cost no puede ofrecer; estas prendas con historias y experiencias nacen de Diana Gómez, una amante empedernida de la moda sustentable, con un una marca llena de historias que construye conciencia.


Para esta diseñadora colombiana que decidió crear su marca orgánicamente bajo el concepto de Happy and smart clothes, la moda se trata de trascendender; sus creaciones son versátiles, envolventes y, por supuesto,  trascendentes, según la propia Diana. De esta manera, busca cambiar la mentalidad de los consumidores frente al fast fashion, fabricando recuerdos, anhelos y aspiraciones sin seguir temporadas, simplemente construyendo historias, que hagan un poco más lento el proceso de deshecho de las prendas.  Hablamos con Diana y esto fue lo que nos contó sobre su marca y su historia:


¿En qué te inspiras para diseñar?   
“Dependiendo de cada colección, siempre hay una historia que nace de la cosa menos pensada, un trozo de tela, una foto, un codo de cobre; pero es sobretodo una búsqueda de formas y texturas que sean propositivas pero duraderas”.

¿Qué te diferencia de los demás? 
“Mi idea de concebir al cuerpo como un espacio para proteger más que para proyectar. Por otro lado, quiero marcar la diferencia en la creación de un proceso de moda consciente donde sepamos de dónde viene y para dónde va”.

¿Qué procesos hay en tus prendas?   
“Para mí la creación es como un proyecto de ciencias, tengo un plan y, con eso en mente, empiezo a patronar y a modelar, a buscar a qué material le puedo hacer qué; es constantemente prueba y error para ir descubriendo nuevas maneras y, como no trabajo en una gran producción, le dedico mucho tiempo a cada una de las prendas y las puedo intervenir con bordados, tejidos, titulación, a un nivel más "artesanal", pero es más que todo un proceso de aprendizaje y descubrimiento”.

¿Y los materiales? 
“La mayoría de los materiales son naturales y tengo una tela favorita que es una mezcla de seda y algodón, ¡es la convergencia perfecta de dos mundos!. Trato de usar tejidos naturales por un tema ambiental, pero también porque veo el cuerpo como nuestro primer espacio y hay que dejarlo ser; con estos materiales se respira, se mueve, se puede ser, así puedo crear caparazones suaves para protegerlo”.

¿Y cómo encaja esto en la industria de la moda en Colombia?
“¡De esto podría hablar horas! Pero hay varios puntos, la industria grande está muy fortalecida y se está volviendo muy competitiva sobre todo para poder hacerle frente a la entrada de otras marcas internacionales, pero para hacer esto, en muchos casos, se está deslocalizando la producción y la mano de obra ahora es india, china.... Y eso hay que mirarlo con cuidado pues estamos cayendo en una lucha solo de precios. Por otro lado, está el diseño colombiano, la moda de autor que cada vez se afianza más, ya hay más nombres y más propuestas que se construyen con un imaginario global/local generando mayor diversidad en cuanto a todo, lo importante aquí es ver cómo se logra una mayor formalización y cómo nos podemos proyectar hacia el futuro. Pero es bueno ver que somos un referente en Latinoamérica”.





¿Quedaron con ganas de más? Nosotros sí, así que los invitamos a conocer la propuesta completa de esta joven marca y sus prendas felices e inteligentes en The Backroom -una vez más, aplauso por destacar y recibir a los nuevos talentos de nuestra industria-, donde recién comienza a exhibir sus diseños.

Fotografías de Diana Gómez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Gracias por tu comentario!