martes, 20 de octubre de 2015

Vestir local, mostrar local, comprar local.

Y como ya saben, el curso de las múltiples semanas de moda de este país nos llevó recientemente a mi hermosa Cali, y no por ser de ahí hablaré maravillas del evento, que ya en anteriores ocasiones he reseñado desde lo más honesto de mi subjetividad en este espacio, así que esperen pronto otra dosis de opinión sincera. Mientras tanto, en este post les dejo imágenes desde San Antonio, uno de los barrios más tradicionales y pintorescos de mi ciudad, vistiendo nuevamente outfit de Johanna Ortiz, repitiendo silueta de falda y fórmula hombro + arete XL en el binomio clásico y atemporal de blanco y negro. Porque si hay una tendencia que hemos notado crecer en medio de todas estas ferias, semanas de moda y eventos -que parecen no querer parar y por el contrario se reproducen como conejos- es que,asistentes e invitados cada vez más nos preocupamos por vestirnos de moda local.

Abanico de mi abuela // Aretes: Mercedes Salazar // Blusa y Falda: Johanna Ortiz // Sandalias: Schutz // Bolso: Marrakesh.
Ph. Juan Fernández

Y es que, ya que hablé antes de todo lo malo, destaquemos algo bueno, que sean vitrina para el diseño local y una oportunidad más para engalanar nuestras ciudades y llenarlas de moda, independiente de la calidad del evento y la organización, que haya moda colombiana para todos y para rato. En el caso concreto de Cali, espero que los visitantes e invitados hayan disfrutado el calorcito del verdadero verano eterno, la salsa en su expresión más libre y los espacios llenos de historias que siempre me saboreo por compartirles en todas mis redes y que se hayan pasado por las tiendas de nuestros diseñadores y llevado un par de piezas en sus maletas (no solo préstamos), no solo porque sean hechas y diseñadas aquí -ese discurso de compre colombiano porque es colombiano me parece un poco patético- sino porque realmente estamos produciendo moda de calidad mundial y Cali es un nuevo foco del diseño colombiano (si no, vean a Johanna Ortiz, a Renata Lozano, a Maria Elena Villamil y a Isabel Caviedes). ¡Vale mucho la pena y llena mucho de orgullo todo este discurso fashionista que a veces flaquea!

Para la muestra, varios botones cosidos en Cali, adornados por uno mis lugares favoritos en el mundo, cargado de recuerdos y nostalgias, de belleza e historia, de pura caleñidad. Todo mi amor por el trabajo de deconstrucción de la clásica camisa masculina de Johanna Ortiz, un clásico que se actualiza, se eleva y se rediseña como pieza clave para esta y la próxima temporada! Esta, en particular, sigue la línea del hombro descubierto -el nuevo sexy-, una de las tendencias más fuertes del momento, a partir de la cual la diseñadora caleña ha construido un estilo propio que se posiciona en el mundo. Reitero lo dicho, no es consumir moda colombiana solo por ser colombiana, es porque está, como dicen mis compañeras brasileras, B O M B A N D O!!!




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