domingo, 8 de noviembre de 2015

La escena de Essena.

El mes pasado leí un reporte de WGSN titulado "El suicidio en los medios sociales", anunciando esta creciente tendencia de cerrar todas las redes sociales y borrar todo rastro en ellas como reacción a las vidas falsas que parecieran venderse a través de filtros y frases de cajón; días después, Essena O'Neill, una modelo con más de medio millón de seguidores de Instagram, se rebela contra Instagram aludiendo que no es la vida real... con todo respeto, ¡breaking news!.


La australiana, que cumplió 19 años al día siguiente de su "suicidio digital" (clasifica como una nativa digital), decidió borrar más de 2.000 posts de Instagram, posteriormente reeditar algunas de las 96 imágenes que dejó -revelando "verdades" en cada una de ellas-, hasta quedar solo con 13 y ponerle candadito a su cuenta. Según ella, lo hizo porque todas esas fotos no servían ningún otro propósito más que la auto-promoción y sí, las redes sociales se prestan al juego del ego, de eso no hay duda, pero creo que, más allá de lo real versus lo que vemos a través de los filtros, hay una problemática más compleja; al momento de entrar al mundo digital, Essena era una niña -ahora es una niña más grande que cuando comenzó- y, EVIDENTEMENTE, se dejó abrumar por likes, follows y estereotipos y llegó a creer que su valor se medía por esas cifras y las medidas de su cuerpo. En el video en el que explota y explica este nuevo proceso, habla de esto y demuestra entre líneas el peligro de entrar a este mundo con issues de autoestima y quizás, no la suficiente madurez para afrontarlo. Y ese es el punto que me motiva a mí a escribir sobre el tema.


Que usemos Instagram como álbum de fotos digitales y que queramos guardar en él solo momentos bellos, no es novedad (¿quién -no masoquista- quiere guardar en sus álbumes malos recuerdos o momentos?). Que las marcas pagan para que los influencers hablen sobre ellos y posteen sus productos, no es nuevo (me incluyo en la colada). Que muchos de los contenidos digitales ya son absolutamente producidos pues tampoco debería asombrarlos, o realmente creen que la gente normalmente va a la piscina con una piña? Que todo esto debe manejarse con ética y coherencia, tampoco es nuevo pero realmente no es la regla (necesitamos ASAP un protocolo para esto). Lo nuevo es que cada vez son más chiquitas las chicas que enfrentan esta situación y más irresponsables las marcas que las empoderan sin el tratamiento pertinente. Esta pobre niña era miserable y vivía agobiada por postear imágenes perfectas de su cuerpo -que para el resto del mundo es más que bello- y había dejado de disfrutar su pasatiempos/trabajo digital; supongo que será uno de los primeros casos de estudio de adicción a los likes y creería que ese será el desorden de moda en poco tiempo... Supongo también que no tenía una vida aparte de Instagram y me atrevo a decir que ese fue su mayor error y el de muchas personas, hacer de Instagram su vida. Para no ir muy lejos podríamos hacer un libro con la realidad de la blogósfera nacional, con las amistades que terminan por cuenta de personas que creen que Instagram es su vida, con los desórdenes alimenticios que surgen por cuenta de la sobre exposición de cuerpos perfectos y con los delirios de grandeza de personajes que se creen poseedores de la patente de formatos globalmente adoptados como patrones y clichés... solo para mencionar un par de casos. Hay gente que cree tan ciegamente que Instagram es su vida que hasta sus familias y amigos terminan creyéndoselo también y adoptando conductas enfermizas! Si les contara todo lo que he tenido que ver por acá...


Como siempre, WGSN va un paso adelante y explica el tema con mayor profundidad (si son usuarios de la plataforma, pueden leer el reporte completo aquí). No se alarmen por eso, no se trata de un Apocalipsis digital, pero sí estamos viviendo un punto de quiebre que se refleja en la demanda por contenidos más reales y efímeros (Snapchat lo resume muy bien). En cuanto a este caso puntual, me atrevo a malpensar que trae un As bajo la manga y que nada de esto es fortuito, pero rescato el llamado de atención por cuidar de los más pequeños, los vulnerables, las "Essenas" de 12 años que quizás no tienen tan claro como nosotros los "más adultos", todo lo que encierra el negocio de las redes sociales. ¿Ustedes qué opinan de esta polémica de turno?

8 comentarios:

  1. Debe ser alguna campaña publicitaria, no me parecería raro.

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  2. Es posible, aunque lo que dice prende muchas alarmas y vale la pena prestarle atención a esa parte.

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  3. Interesante, muy interesante es una realidad lo sucesos a futuro hace poco lei un artículo que redactaba Cómo la generación x, queria cerrar sus redes y volver a tener una vida real. Mas sin embargo es cuestionable y cierto como afecta a las personas la necesidad de reflejarse en redes y hacer lo que sea por un like. Tiempos de colera virtual.

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    1. Sí, de acuerdo, como todo lo nuevo, las redes sociales abren un mundo de posibilidades, incluidas muchas implicaciones negativas que tenemos que saber manejar y controlar.

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  4. muy cierto, el otro día vi un artículo muy interesante en www.muyfemenino.com muy acertado y hay que estar pendientes de esto.

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  5. Me encantó este artículo, hay que resaltar lo bueno pero también estar alerta de las cosas no tan positivas que pasan en el medio!! =)

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    1. Gracias por tu comentario, sí, creo que vale la pena la polémica ;)

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  6. Me encantó el post, aunque para ser sincero me parece un poco contradictorio que quien lo escriba sea una persona que por su actitud altanera y hasta grosera frente a una llamada, un saludo personal o un chat demuestra que se cree superior a los demás por tener cierto reconocimiento en el medio y algunos likes en sus fotos. Siempre es bueno ser coherentes con lo que escribimos, creo.

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