lunes, 16 de noviembre de 2015

Las princesas también crecen..

Con el resurgir de los referentes reales, la cuarta ola del feminismo y la redefinición de la edad que nos está tocando vivir desde hace varios meses, no es de extrañar que hasta las princesas Disney, esas a las que ahora culpamos de muchos de nuestros problemas amorosos por vendernos durante toda nuestra infancia y adolescencia ideales demasiado rosa, irreales y débiles de estereotipos femeninos, también hayan tenido que asumir su dosis de realidad... Y esa realidad es que crecieron, maduraron y envejecieron, no precisamente gracias a don Walter ni mucho menos a los escritores originales de las historias -difícil responsabilizarse de ello desde el más allá o desde la criogenia-, sino gracias al pintor Isaque Areas, que decidió dibujarlas con la edad que tendrían actualmente, tomando como referencia la que tenían cuando se estrenaron sus películas en cine.


Pues bien, ahora que Joan Didion, Iris Apfel y Joni Mitchell vuelven a protagonizar algunas de las campañas más importantes en la escena de la moda y que Ari Seth Cohen reivindicó el estilo después de los 50 con Advanced Style (the movie), por citar solo algunas situaciones que reflejan ese momentum otoñal, veremos con otros ojos este ejercicio tan divertido pero significativo para muchas de nosotras, que terminamos con una relación bipolar con estas princesas (las queremos pero las culpamos). Cito a Alexis Bittar para reforzar ese conflicto, que la industria de la moda también se ha esforzado por cultivar: “Le estamos vendiendo a mujeres que tienen más de 35, pero les estamos mostrando las imágenes de niñas que son de 19 y retocadas”. Todo mal... 

Ahora sí, pasemos a las princesas: Blancanieves, con 92 años, es la más veterana del combo. Recordemos que ella fue la más joven de las princesas y que con tan solo 14 años ya vivía con 7 enanos y esperaba a su príncipe azul... Esperamos que haya tenido más experiencias con el sexo opuesto y haya podido, al menos, terminar la universidad. Cenicienta tenía 19 o 20 cuando se estrenó, es una de las pocas que conoce a su príncipe a una edad no tan ilegal -en algunos países-; ahora tendría 84 y, al igual que Blanca, se dejó todo su pelo platinado por las canas, absolutamente en tendencia. Aurora, la Bella Durmiente tendría 72, toda una barbie geriátrica (aunque, no fue esta la princesa a la que Maléfica durmió durante 100 años en sus dulces 16?)... Ariel también hizo su debut a los 16 años y ahora tendría 42 y un midi maravilloso; esta fue otra loca que a los 16 se fue de la casa para estar con un tipo. Bella apareció cuando tenía 17 y ahora tendría 41 años; no sé uds pero el tema de la Bestia siempre me sonó a maltrato familiar, esperamos que se haya divorciado a tiempo... A Jasmine le buscaban marido a la edad de 15 años, sin embargo se libra del matrimonio arreglado y se casa, a los 16 (santa virgen de la papaya) con un hippie de la época; ahora tendría 38 y un mico de mascota. Pocahontas, que seguía otras reglas, tenía 18 en la peli pero 12 en la historia original; ciñéndonos al cine, hoy tendría 38 años y una piel regia. Mulán, la más joven de todas en el presente ficticio y la más cercana a mi edad, tendría 33 años -en la peli tenía 16- y me encantaría pensar que es una gran activista por los derechos de la mujer.









Quizás, después de esto, las entendamos más cercanas y reales, a algunas de ellas como dignas representantes de la generación de la pos-guerra, y a otras, como millenials, igual que nosotras. Dato curioso, sabían que las tasas de divorcio entre babyboomers son más altas que las de los demás grupos generacionales y que las citas online para mayores de 50 están reventando ese tipo de servicios? Será porque se casaban tan jóvenes como estas princesas y como tantas niñas de mi generación? Bueno, afortunadamente crecí también con fuertes referentes de igualdad, en un matriarcado poderoso, con un padrino que me inculcó la idea de independencia por sobre cualquier cosa y con el toque justo de rebelión y anarquía literaria para balancear ideas, así que no se me cruzó jamás por la cabeza casarme antes de los 30... realmente nunca se me cruzó por la cabeza casarme ;)

7 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias por leer Val :), me divierto mucho haciéndolos :P

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  2. Genial el articulo!, te seguimos desde España.
    Https://pinkmomentsblog.wordpress.com

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  3. Super post! De la única que tenia conciencia que era quinceañera es de la bella durmiente. De las otras no sabia que fueran tan prematuras en la busqueda del amor, por decirlo de alguna manera. Que tristeza :-(

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