viernes, 25 de diciembre de 2015

¡Live YOUR legend!

Por estos últimos días del año todos hacemos balances, revisamos propósitos cumplidos y pendientes, miramos hacia atrás, agradecemos y visualizamos el futuro. Todos siempre queremos más, pero muchos se quedan en ello año tras año, queriendo siempre más, quizás porque jamás sienten que lo consiguen... Este año, antes de que comenzara mi balance decembrino, recibí una invitación inesperada a compartir mi experiencia en un encuentro de Live Your Legend Local; acepté porque me invitó la amiga de una de mis mejores amigas y sentía ese compromiso medio obligado a hacerlo pero no tenía idea real de lo que estaba haciendo...


Por supuesto, googleé investigué un poco sobre el tema y descubrí el movimiento liderado por Scott Dinsmore, primero con un blog y luego con un libro, seguido por toda una revolución de gente que quiere más y no se sienta a esperar a que las cosas pasen por arte de magia. Me conecté de inmediato con varias de las premisas del movimiento, en particular  con "change the world by doing work you love" porque, básicamente, hacemos con más empeño y le damos más relevancia a lo que realmente nos interesa e importa. Seguramente todos ustedes ya llevan años viendo en sus redes mensajes de este tipo (las más cliché entre mis contactos eran "mereces lo que sueñas" y "do what you love"), frases clásicas de libros motivacionales que, seguro emocionaron a algunos al comienzo y, eventualmente, se aburrieron como yo de verlas compartidas en automático por gente que seguía quejándose de sus vidas sin hacer nada más por cambiarlas que compartir frases motivacionales en sus muros... Pero en este movimiento, esas frases cobran otro significado cuando la gente se reúne a descubrir sus pasiones y a encontrar sus nuevos caminos, en grupos locales como el que me invitó a dar una mini-charla y a responder algunas preguntas.

Así que fui y conté mi historia, no sin antes escuchar parte de la charla que Sami, la organizadora, tenía preparada para ese día. Habló de tipos de inteligencia, de cómo antes nos medían por memoria y un solo tipo de inteligencia y de cómo ahora se habla de 8, siguiendo el modelo de inteligencias múltiples de Gardner: inteligencia lógica (la que usamos para resolver problemas de lógica y matemáticas), inteligencia lingüística (la habilidad para emplear las palabras de manera oral o escrita de forma efectiva), inteligencia corporal (habilidad del cuerpo para expresar ideas y sentimientos y la habilidad en el uso de las manos para transformar objetos), inteligencia musical (percibe, transforma y define la música y sus formas), inteligencia espacial (habilidad para pensar en tres dimensiones), inteligencia naturalista (capacidad de diferenciar, clasificar, y emplear el medio ambiente), inteligencia interpersonal (capacidad de empatizar con los demás, que nos permite entenderlos) e inteligencia intrapersonal (para construir una valoración exacta sobre sí mismo y la capacidad para dirigir la propia vida); pues bien, para todo este arte de hacer lo que amamos es básico identificar cuáles son nuestras inteligencias más desarrolladas (porque todos tenemos varios y diferentes). Yo, de inmediato, señalé (con emoción) la inteligencia lingüística y la intrapersonal como mis fuertes, quizás tengo otras que aún no logro identificar fácilmente -pero definitivamente no la espacial, esa no me tocó a mí-.


Cuando llegó mi turno conté mi experiencia, conté cómo nunca supe que lo mío era la moda hasta que la moda me atropelló encontró a mí; conté cómo la vida me fue poniendo en el camino las herramientas y yo, simplemente, las tomé; conté que renuncié a 3 trabajos muy buenos y estables (el ideal de muchos) por lanzarme literalmente al vacío porque quería más (realmente quería menos, menos oficinas, menos horarios, menos jefes que se tradujeran en más tiempo para mí, para escribir, en manejar mi tiempo y hacer solo lo que me naciera hacer). Se lee peor de lo que fue, así que me explico un poco: al primer trabajo renuncié -después de que me trasladaran a Bogotá porque yo lo pedí-, porque -sin buscarla- llegó una propuesta mucho mejor para mí y la acepté; al segundo renuncié porque me aburrí después de 5 años y porque no me sentía bien con cierta forma de hacer las cosas en ese lugar; y al tercero renuncié porque aprendí lo que necesitaba aprender y se empezaron a abrir, muy rápidamente, muchas puertas que necesitaba explorar. Esos 3 trabajos me dejaron experiencia, aprendizaje y amigos que conservo hasta ahora, fueron pasos necesarios e importantes en mi camino. Desde hace dos años y algunos meses, trabajo como freelance para la agencia de pronóstico de tendencias líder del mundo, mantengo este blog como trabajo de medio tiempo, y así planeo seguir porque encontré lo que me gusta, lo que disfruto, lo que me llena y me hace feliz. Supongo que si no hubiera renunciado 3 veces no lo habría descubierto, así que, agradezco a ese bichito de la inestabilidad que me hizo repudiar ese ideal de mi generación, heredado de la de nuestros padres, de salir de la universidad, engancharse en una buena empresa -ideal una multinacional- y pensionarse en ella...


Mientras contaba mi experiencia a las personas en ese salón y respondía a sus preguntas, descubrí que, más allá de hacer lo que me gusta, disfrutar lo que hago y haber descubierto mi vocación, estaba sirviendo de inspiración para otros... eso me abruma, todavía me cuesta creerlo, pero si alguna persona encuentra un poquito de inspiración en lo que hice, en lo que hago o en lo que escribo, MISIÓN CUMPLIDA. Por eso decidí escribir este post sobre un tema que se sale un poco de lo usual (moda, tendencias, outfits) y hacerlo ahora, en época de balances y propósitos. Siento que he conseguido más de lo que quería, pero noto que mucha gente a mi alrededor sigue estancada, quizás ganando mucho dinero, comprando casas y carros, pero en trabajos que no los hacen felices, ejerciendo lo que estudiaron porque, es lo lógico, no? Pues no, para mí eso dejó de ser lógico hace 5 años, por eso quiero invitarlos a conectarse con el equipo de LYLL, para que exploren sus pasiones y encuentren sus caminos, porque entiendo que para algunos es innato, para otros (como en mi caso) es algo que en el momento oportuno se revela, pero para muchos es MUY difícil descubrir ese plan B (usualmente tratado de hobby) y encontrar la manera de volverlo el plan A (el que nos da para vivir).

Sí, para algunos es orgánico, pero para otros no, y hay pasos a seguir que pueden ayudar en ese proceso de revolución interna. Dicen que somos la media de las 5 personas con quienes más tiempo pasamos... eso ya debe ser revelador para muchos, así que hagan los ajustes pertinentes (si ustedes comparten demasiado tiempo con personas que consideren desagradables -jefes, compañeros de trabajo, amigos muy emos o más negativos que un electrón-, divórciense de ellos ASAP!!!). Descubrir eso que queremos hacer y rodearnos de la gente que lo haga posible son los pilares de todo esto. Pienso en mis amigos más cercanos y en mi compañero de vida y tiene mucho sentido, todos hacemos lo que nos apasiona.

Dentro de las preguntas que me hicieron esa noche, recuerdo particularmente 3: 

1. Cuál fue mi mayor miedo? Mi respuesta causó algunas risas pero fue lo más honesto que salió de mí: las pensiones (y detrás de eso, por supuesto, toda la seguridad y comodidad de un trabajo tradicional). Supongo que el sistema te adoctrina tanto que terminas por creerte el cuento. Pues bien, cuando me lancé de lleno a la independencia, todo este tema de que una empresa cotizara pensiones y salud por mí y luego, de la nada, me tocara hacerlo a mí misma, me pareció terrible! Debo confesar que soy un desorden completo con el papeleo -es 25 de diciembre y tengo cuentas de cobro de mayo pendientes por pasar-. Pero finalmente, con la asesoría adecuada, logré hacerlo y además logré que dejara de preocuparme tanto, al fin y al cabo, si muero mañana, qué me llevo? Prefiero llevarme que hice lo que quise y me lo disfruté cada día que dejar montones de plata guardada... Creo que aquí cabe recomendarles otro post de mi amiga Marta sobre algo decisivo en este asunto: tener cojones.

2. Una chica que, si mal no recuerdo era abogada o arquitecta, compartía conmigo la certeza de tener su inteligencia lingüística más desarrollada que el resto y el gusto por la literatura y la escritura. La idea de hacer un blog rondaba por su cabeza y me preguntó algo que ya varias personas antes me han preguntado: Cuáles son los pasos a seguir? Siempre respondo lo mismo: ¡Abran el blog! ¿Qué están esperando? ¡Es gratis!. Nadie tiene la fórmula del éxito en esto, todos hemos y seguimos improvisando, así que ¡IMPROVISEMOS JUNTOS!. Para algunos, la vida se pasa haciendo planes perfectos que otros ejecutan... ESPERO QUE TU BLOG YA ESTÉ AL AIRE, QUERIDA, Y OJALÁ ME LO PASARAS PARA LEERLO CON SONRISA DE SATISFACCIÓN :)

3. ¿Cómo recibes las críticas negativas? Los invito a que lean los comentarios del post que hice sobre este Miss Universo para complementar esta respuesta. Si alguien se toma el tiempo de leerte y criticarte, es un fan. No hacemos esto para gustarle a todos, lo hacemos porque nos llena, y si mucha gente te lee/sigue pues habrá detractores, es lo normal. Si me pusiera a darle más trascendencia a los comentarios negativos que a la cantidad de personas que compartieron ese mismo post y la cantidad de visitas que tuvo y sigue teniendo (vean el ranking de posts en la columna derecha del blog, en cuestión de horas pasó al primer lugar y, hasta ahora, ahí sigue), estaría llorando en posición fetal en mi cama y créanme que tengo una vida muy activa, muy ocupada y MUY AFORTUNADA, como para perder mi tiempo en eso... El éxito genera envidia, precisamente porque no todo el mundo puede hacer eso que le apasiona -muchos ni siquiera saben qué les apasiona- y dejar de vivir del qué dirán... También ayuda que este blog tiene ya 5 años y los trolls llegaron en el último año y medio, cuando el blog ya estaba súper posicionado y yo, mucho más curtida en esta industria ;). Supongo que si cada quién viviera su sueño, no habría tanta gente amargada...

En resumen, qué me funcionó a mí? Experimentar, probar, tomar riesgos, lanzarme al vacío, tener muy claro lo que me apasiona -esto no fue siempre, lo descubrí hace 5 años-, ser inconforme por naturaleza, rodearme de gente que vive de lo que la apasiona, y tener en la cabeza la voz de mi padrino que siempre, desde muy pequeña, me dijo que hiciera lo que quisiera porque yo podía hacer cualquier cosa. Ahora que lo veo en retrospectiva, entiendo que se sumaron mi pasión y esas dos inteligencias que mencioné arriba, y ese precisamente fue un ejercicio que hicieron los chicos de LYLL después de mi intervención: encontrar lugares comunes entre lo que los apasiona y sus inteligencias más desarrolladas. Intenten hacerlo, pueden descubrir cosas muy interesantes sobre ustedes mismos.

Si se identifican con algo de esto, si no se sienten felices en sus trabajos, les dejo la invitación a explorar sus talentos, a creer en ellos, a cultivarlos hasta que puedan cosecharlos y vivir de ellos. En este punto no se trata de lo que el mundo necesite (muchos, cuando escogemos carrera, escuchamos ese argumento), se trata de lo que nos haga sentir vivos, porque el mundo necesita gente viva y plena no zombies de sistema. Pero esta invitación viene con un recurso real y tangible, no es una imagen inspiracional lanzada al aire por alguien que el lunes volverá a su trabajo a seguirse quejando. Yo vivo de mi pasión y los invito a que lo intenten. Les dejo el contacto de Sami, por si quieren asistir a alguna de las reuniones mensuales de Live Your Legend Bogotá. El sueño de ella es ayudar a que otros encuentren y persigan los suyos, por eso creo que la labor está en muy buenas manos > sami.ramirez@peopleacts.org. Si lo hacen, si descubren eso que quieren desarrollar o si ya lo saben, cuéntenmelo, y si yo puedo ayudar de alguna forma, quizás conectándolos con alguien, cuenten con ello (ese es un súper-poder que tengo bien identificado pero que todavía no consigo ubicar dentro de esas 8 inteligencias: conectar a la gente).

Espero que nadie se ofenda con esto, muchos crecimos con un modelo cultural de vida que quizás no evolucionó a la velocidad de nuestros tiempos y apenas está notándolo. También hay que decir que muchos sí son felices en lo que hacen, admiro por ejemplo a mis amigos médicos y músicos que sí supieron definir su vocación real a tiempo y tienen trabajos que los llenan y hacen felices, pero sé, por experiencia, porque los escucho y leo, que hay una gran mayoría de personas que no lo son, para ellos es este post y este recordatorio de que siempre hay otras salidas ;) 

FELIZ NAVIDAD, REGÁLENSE VIVIR DE SUS PASIONES PERO EN SERIO.

6 comentarios:

  1. Super Post! Buen dato respecto al de las inteligencias. Y saber que hay movimientos que abogan por un modelo de vida diferente al que nos toco es un aliciente. Sueño con generaciones futuras que vivan para hacer lo que les guste, no para satisfacer a los demas y sobre todo con una sociedad que entienda que lo de nacer, crecer, reproducirse y morir, no es todo lo que hay en la vida. Saludos!!!

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    1. Gracias!!! Sí, es chévere ver que hay grupos en diferentes países que se preocupan por esto, como dices tú, es un tema generacional y espero también que cada vez sea más común vivir de lo que nos hace felices :)

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  2. Eres increíble Ita. Muchísima admiración por ti!!! Un abrazo :)

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    1. Gracias hermoso, un abrazote enorme, tú siempre apoyándome con esa buena onda <3 <3 <3

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  3. Definitivamente cumpliste tu misión, desde hace mucho sigo tu blog y leer tus post son todo un gusto.

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