sábado, 23 de abril de 2016

¡Fashion Revolution DESDE NUESTROS ARMARIOS!

Dudé muchísimo si escribiría este post o no; lo vengo pensando desde la última semana de enero, cuando me contactó Angélica Salazar, coordinadora de Fashion Revolution Colombia. Yo estaba en Londres, por trabajo, y justo el último día del viaje, cuando me disponía a irme de compras por Oxford Street, me llegó un mensaje inesperado de Angélica -no nos conocíamos aún pero nos seguíamos la pista mutuamente en redes sociales-; me invitó a tomarnos algo y terminamos tomando el té de las 5 en Selfridges. Angélica me contó todo lo que había detrás del movimiento Fashion Revolution y me invitó a ser parte, difundiendo e invitando a todos quienes me leen a que se conecten con esto. Por supuesto acepté, no sin antes comentarle a Angélica mi dilema... 


Ustedes saben que uso marcas de Fast Fashion, así que pedir que dejaran de usarlas no tendría sentido, pero entendí que el tema va mucho más allá de si la marca hace ropa barata o no; no es tan fácil identificar cuáles de ellas cumplen los estándares éticos necesarios para comprar con la conciencia tranquila, pero justamente por eso y porque hay tanta tela por cortar, decidí que sí escribiría este post y compartiría algunas acciones con las que podemos contribuir al asunto.

Antes de empezar, para los que no sepan de qué se trata todo esto, el 24 de abril se conmemora el “Fashion Revolution Day” en más de 40 países para no olvidar la tragedia de la fábrica textil Rana Plaza en Bangladesh -uno de los países más pobres del mundo-, en la que fallecieron más de 1.100 personas, la mayoría mujeres e incluso niños; en este complejo se fabricaban prendas a bajísimos costos para marcas ultra exitosas y conocidas en todo el mundo (caso Benetton, El Corte Inglés, Accessorize, Mango, Primark, y Walmart). Las condiciones laborales ínfimas, el hacinamiento, las largas jornadas sin descanso y la precaria seguridad fueron agravantes de la tragedia: el edificio se había agrietado el día anterior al derrumbe y aún así los dueños obligaron a los trabajadores a seguir trabajando en él; la edificación cedió en horas de la mañana.

El objetivo de conmemorar la fecha es hacer un llamado a la transparencia y sostenibilidad tanto a la industria textil como a consumidores, un llamado que de verdad nos haga reflexionar sobre el origen de las prendas que vestimos, su impacto directo en otros seres humanos, e indirecto también, en la medida en que el medio ambiente se está viendo afectado por su producción; un llamado al comercio justo y a la moda ética, pero antes de exigirla a las grandes organizaciones y quedarnos esperando, hay que comenzar por nosotros, por nuestros armarios, por acciones pequeñas que irán sumando y generando una nueva cultura de consumo responsable.

Así que, más allá de escoger una prenda de alguno de los diseñadores o marcas éticas que tenga en el armario y subir la foto mostrando la etiqueta mientras posiblemente el resto de mi outfit sea de marcas no tan éticas, les comparto algunas acciones que no se limitan a un día y que podemos aplicar sin mayor dificultad:


INFORMARNOS. Project Just es una página dedicada exclusivamente a informarnos pros y contras de las marcas que más consumimos; consultémosla cuando surjan dudas y no estemos seguros de a quién le estamos comprando. También hay aplicaciones como Good Guide, Ethical Barcode y Buycott que ayudan con datos sobre el impacto social y ambiental de marcas y productos de todo tipo. ¡USÉMOSLAS!

REDUCIR. Reduzcamos al máximo el consumo de bolsas plásticas cuando compremos, seguro todos tenemos bolsas de tela reutilizables en casa; HAY QUE SACARLAS CUANDO VAMOS DE COMPRAS Y USARLAS EN LUGAR DE LLEVAR MÁS BOLSAS PLÁSTICAS!

UPCYCLE. Reutilizar y reciclar. Dar una segunda vida a prendas que ya no usamos es más fácil de lo que pensamos. Si definitivamente no las quieren usar más, dónenlas a fundaciones, véndalas o regálenlas, seguro alguien más sí lo hará. NUNCA LAS BOTEN. Apostémosle a los trueques, alquileres para ocasiones especiales y a los ajustes/modificaciones cuando aplique.

BE SMART. No se trata de dejar de comprar, pero sí de comprar menos ropa desechable y ser más inteligentes; comprar mejor. Que cada prenda sea para tener con ella una relación a largo plazo, para cuidar y usar mucho, si es posible, para heredar a nuestros hijos (al menos eso pienso yo cuando le invierto a una pieza de diseñador).



Creo que eso lo podemos intentar todos, incluso yo, veámoslo no solo como una responsabilidad sino como parte de nuestra propia evolución, al fin y al cabo la eficiencia ecológica (minimizar el daño ecológico), las acciones sustentables y la responsabilidad serán el nuevo estándar comercial imperativo y prioritario, no un plus agregado marketero de las empresas. Cada vez son más las empresas que se preocupan por reducir sus consumos de energía, materiales y agua, por reciclar y reducir emisiones peligrosas, residuos, desperdicios y contaminación, cada vez las marcas están más expuestas y son juzgadas por sus prácticas y cada vez más los consumidores que estamos dispuestos a pagar un poco más por productos sustentables. Se acerca una revolución eco-industrial, quieren ser catalizadores? SUMEMOS TODOS!

6 comentarios:

  1. Amo tu honestidad y las apps estan muy utiles. Gracas

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  2. Hola Ita. Desde hace días venia viendo el tema en las redes pero no sabia de que iba, como siempre tu llegas con tus post a hacernos la vida mas sencilla y a acercarnos a los temas que parecen complejos. Que bien por tu sinceridad respecto a si escribir o no el post teniendo en cuenta el mehoyo del asunto pero la verdad pienso que no es cuestion de pensar en las marcas, la cuestion va mas alla con el consumismo en general. Si bien es facil señalar a las grandes marcas, tambien es importante abarcar el tema desde la calle, desde las aceras llenas de locales con ropa de imitacion a muy bajo precio que cuando la veo me pregunto : como es posible que vendan una camiseta en 10 mil pesos si solo preguntar por el metro de tela cuesta mas? Sera que producen tanto que el coste les trae cuenta? Si venderan tooodo lo que producen? Cuanto le pagaran a la gente que trabaja en estas empresas? Pensar en paises como Bangladés y simpatizarnos con la causa esta muy bien pero no dudo que en Colombia, tambien hayan empresas de garaje que oferten el puesto por un millon de pesos con contrato indefinido, y luego la triste realidad sea 3 meses de "prueba" remunerando por hora o pieza, y posteriormente si la persona muestra que necesita el empleo, le ofrecen un contrato por prestacion de servicio donde el milloncito queda reducido en un minimo y una jornada esclavizante, porque la verdad es que dudo las imitaciones vengan todas de fuera. Saludossss!

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    1. Ay mujer, y tú con este comentario llegas a alegrarme el día, no hay nada más gratificante que saber que lo que escribo toca a gente sensible al tema, como tú. Tienes mucha razón, en Colombia el problema de salarios no es tan crítico como en los países donde se produce la mayor parte del vestuario de las grandes marcas pero sí, tengo contacto a diario con empresas por mi trabajo y me aterra ver lo que le pagan a los diseñadores, me aterra ver que prefieren no invertir en conocimiento y seguir corriendo a copiar lo que saca el vecino, me aterra la falta de visión de algunos. Pero también hay empresas que sí hacen lo justo y, por supuesto, están creciendo como debe ser, con su gente, adelantándose al mercado, a la competencia, invirtiendo en tecnología, conocimiento y en recurso humano.

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  3. Hola. La verdad yo considero que en nuestro país no se ve tanto el consumo ético puesto que es mucho mas barato para el consumidor comprar en marcas que la verdad no sabemos de donde provienen. Me parece terrible que multinacionales tengan a sus empleados en condiciones de trabajo tan malas como lo sucedido en Bangladesh.

    Me ha gustado mucho que hayas escrito este post puesto que da una mirada que no es tan bonita del mundo de la moda.

    Saludos :D

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