jueves, 26 de mayo de 2016

SOY; moda para SER.

Cuando anunciaron que Maria Luisa y Diego harían una colección juntos, la expectativa por el resultado se disparó; a medida que iban contándole a sus amigos cercanos, se iban filtrando cositas y el rumor era "que sería lo más bello de BFW"... Luego, ellos mismos, a través de la cuenta de Instagram que abrieron para este nuevo proyecto -que no se va a quedar solo en esta colección, va a seguir, va a crecer-, comenzaron a soltar datos que iban a ser esenciales para esta historia que nos conmovió -si no a todos- a la mayoría de asistentes a esta, la última pasarela del miércoles pasado en la Semana de la Moda de Bogotá.

Ph. Carlos Basto, The Spoon Photography.

A Maria Luisa la conocí cuando recién comenzaba a trabajar en esta industria; ella no sabe pero fue uno de esos angelitos que hizo que yo creyera en esto, que me apasionara por las historias, por el detrás de, por los hilos, los tejidos, las personas; una de las responsables, junto a Gloria García -el hada madrina de ambas- de que este blog exista y de que yo esté donde estoy en este cuento que llamamos moda, porque personas como ellas, ven más allá del tejido y hacen de la moda una herramienta para construir y ayudar. Quienes la conocen sabrán que ella es toda alma y corazón, quienes no la conocen, conózcanla, visítenla y déjense encantar. A Diego apenas lo conocí momentos antes de su pasarela, en el backstage, y la emoción con la que me iba presentando a cada una de las artesanas que hizo parte de SOY ya me dijo todo lo que necesitaba saber de él. Entonces imagínense qué podría salir de la unión de esas dos almas bellas? Pues efectivamente, la mejor puesta en escena y el mejor mensaje de esta Bogotá Fashion Week -posiblemente la mejor puesta en escena del año porque está difícil de superar-. Les cuento de qué se trató esta propuesta de colección que viene con su propio MANIFIESTO:

SOY se inspiró en María Alcira, una artesana que nos contó su historia en 3 actos: el 1er acto, en el campo y la casa con baldosas de flores de Ma. Alcira, con prendas inocentes, dulces y "blanquiazuladas". En el 2do acto, María Alcira es desplazada por la violencia y las prendas se oscurecen y se tornan rudas, negras, grises y blancas, dando fe del rigor el momento. El 3er acto trae un mensaje de esperanza, paz, luz y optimismo en vestidos con maxi estampados de flores en verdes, fucsias y azules. A lo largo de los 3 actos, la música, a cargo del MAESTRO don César López -incansable defensor de los derechos humanos, la vida y la reconciliación-, es esencial para conectar la historia y entender los saltos, los momentos de mayor tensión y los de calma; junto a César y su piano, estuvieron en escena el maestro Oriol Caro con su tiple y la maestra Sandra Parra con su violonchelo, interpretando piezas de César (de los discos Ícaro Alas de prueba), editadas especialmente para este momento. Durante la pasarela, estuvieron también en escena las artesanas y protagonistas de esta colección: Inés Montero y Fanny Paredes, tejedoras de palma toquilla de Sandoná (Nariño); Rosa Helena Jiménez, tejedora de cestería en caña de castilla o chin y artesana de manualidades con crin de caballo, de Tenza (Boyacá); Maria Elsy Guzmán y Adriana Gómez, del barrio Los Laches (Bogotá), maestras en la técnica cundiboyacense de tela sobre tela; Diana Ortegón, de Ciudad Bolívar (Bogotá), con sus orquídeas hechas con pepa de mango reciclada.











Highlights: además de todo lo mencionado ya, los abrigos cortados al láser, los chalecos y vestidos con grafías florales de tela sobre tela, los vestidos de redes, las orquídeas, los sombreros, los zapatos y la falda en malla con apliques de tela sobre tela (hechos por Maria Elsy y Adriana) que escogí para esta nota en El Tiempo; todo mi amor por esa falda.







Con esta iniciativa, Diego y Maria Luisa le apuestan a perpetuar y dar visualización y sostenibilidad al saber hacer artesanal dentro del sistema moda, un tema del que vamos a hablar más adelante en este blog y del que hay que hablar mucho pero concretar más! Este es un ejemplo maravilloso de la reivindicación, reconciliación, como quieran llamar a la unión necesaria entre moda y artesanía, moda y campo, moda y paz, pensado y ejecutado como una propuesta sincera y un homenaje a nuestros artesanos y campesinos. Creo firmemente que esta forma de narrativa en moda nos conecta a otro nivel con el diseñador y su propuesta; ya lo comentamos en el caso de Juan Pablo y ahora, con SOY, tenemos confirmación de una segunda entrega que seguro nos mantendrá enganchados con estas historias: el capítulo de Teresa, hija de María Alcira, a quien su mamá le enseñó a tejer. Hay tanto por aprenderle a SOY que en un próximo post les voy a compartir el Manifiesto completo! Gracias Diego y Mari por ponernos a creer.

Les dejo 3 de las piezas musicales que hicieron parte de esta puesta en escena: 3:17 a.m, Marzo, Memorias.

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