viernes, 29 de abril de 2016

¡To travel is to live!

El mes pasado dejé el post de insta-shots a medias porque quería darle a este mini-álbum un espacio propio, así que, antes de pasar a mi resumen de abril, completo parte de lo que dejé pendiente porque, además de estas -las que compartí en mi cuenta de Instagram- tengo varias fotos inéditas esperando su momento de gloria propio especial (con fotos de mejor calidad).


¡Viajar es uno de los mayores placeres de la vida! Eso, para mí, no tiene discusión, así como tampoco la tiene esta frase que leí seguramente en algún tablero cursi de Pinterest, pero curtido de verdad: "tomamos fotos como un boleto de regreso a un momento que de otra manera se nos ha escapado". Y yo, que tengo la dicha de viajar mucho por trabajo, por el blog y por placer, y que soy una maniática de las fotos, vivo regresando a esos momentos... Hoy regreso, junto a ustedes, a algunos de mis lugares amados, a unas vacaciones cortas madre e hija y a unas sesiones breves pero productivas de psicogeografía, porque hay lugares y viajes que son innegablemente terapéuticos. Vamos a vuelo de pájaro por Barcelona, Roma, Florencia y Paris, pero, además de las paradas turísticas por los lugares más importantes en cada ciudad, les recomiendo un par de mis favoritos personales fashion related.

Comenzamos por Barcelona, una ciudad cargada de magnetismo, por la majestuosidad oscura y misteriosa de la Sagrada Familia, por el charm de una caminata de compras por Passeig de Gràcia, por su mar y los chiringuitos de la Barceloneta y por una de mis tiendas de peregrinación: KLING.






De Roma, el sol radiante de primavera, la Fontana de Trevi -por fin la pude ver restaurada y no hay suficientes adjetivos en el diccionario de la RAE para describir tanta belleza-, las plazas y los puentes, la pasta y el helado. Aquí, mi paso obligado es por Piazza di Spagna, una lección magistral de vitrinismo y compritas de guantes en el mejor lugar posible para ello: Sermoneta Gloves, la casa del "high-fashion leather". Por supuesto, fui por los míos y sí que me calentaron en las siguientes paradas.




De Firenze: absolutamente todo. De todo el recorrido, Florencia era la única ciudad que no conocía y válgame, ¡qué ciudad tan mágica! Muero por volver pronto y repetir con más calma y ojalá menos frío la Galleria dell'Accademia, el Duomo, la Galleria degli Uffizi, el Ponte Vechio y cada pedacito de esta ciudad-museo renacentista. Por casualidad, di caminando con el estudio de CLET, mi recomendado florentino (aunque el artista es francés), pero de él les tengo preparado un post en solitario, así que espérenlo***




Y de Paris... ay Paris! Fue amor a primera vista y en este viaje, renovamos nuestros votos, a pesar del frío permanente, a pesar de la lluvia que hace parte de su encanto. No hay un lugar que no esté impregnado por ese glamour nostálgico que no he visto tan latente en ningún otro lugar visitado. De Paris sobran los recomendados pero esta vez la estrellita va para SANDRO, una marca que encarna el ya sobre-explicado parisian chic de la forma más sencilla y actual posible y, por supuesto, los imperdibles macarons de Ladurée y las tartaletas de manzana de Paul.






Dejo hasta aquí porque me vuelvo a antojar de volver y quedarme por allá... ¡Los espero en Instagram para que me acompañen en el próximo destino de #ItaAroundTheWorld!!

*** Algún día, lo prometo, lo juro, aunque sea en mis años dorados de jubilación, pondré al día este blog con todo lo que he querido compartir y no he alcanzado***

2 comentarios:

  1. Hola Ita
    Gracias por la aclaracion y esperanzadora nota a pie de pagina. Si tienes alguna lista de lectores que dejas en ascuas incluyeme please, aunque al final no me puedo quejar, da gusto leer lo que nos compartes. :-) Un abrazo

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    Respuestas
    1. Jajajaja, lo intentaré!!! Este mes me va rindiendo un poco más, gracias por leer :)

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