viernes, 12 de agosto de 2016

El cierre de Infashion... #TODOSSOMOSINFASHION

Hoy comienza a circular la última edición de la revista Infashion, toda una institución de moda en Colombia que, no solo documentó la moda colombiana  a lo largo de los últimos 10 años, sino que fue la voz seria de una industria que solía reservarse para el tiempo residual del espacio de entretenimiento. Bajo la dirección de Pilar Luna desde el año 2006, la revista fue testigo y narrador del proceso evolutivo de diseñadores, marcas, consumidores, stylists, periodistas, fotógrafos, productores, modelos y de la sociedad misma, porque, como bien lo expresó Umberto Eco, "la sociedad habla. Habla diariamente en sus vestidos, en sus ropas. … Quien no sabe escucharla en estos síntomas del habla, la atraviesa a ciegas. No la conoce. No la modifica". E Infashion supo escucharla... al menos hasta hace poco.

La última edición, un especial de moda digital con Amelia y Elisa de Sisterly Style en portada.

El cierre de la revista duele y preocupa por tantos motivos que no sé por dónde comenzar... Además de ser una de las mejores vitrinas de la moda colombiana hasta el punto de crear los Premios más incluyentes de la moda colombiana y poner de moda el dresscode "moda colombiana" para asistir a ellos, ha sido la única revista especializada en moda producida 100% en Colombia, para Colombia; tenía muy claro su propósito de acercar la moda a la consumidora no experta pero interesada, de crear cultura de moda, de mover la industria... Ahora, con su salida, el hueco que queda en el mundo editorial es imposible de llenar. Pero, por qué cerraron Infashion si era tan buena revista? Todos se hacen la pregunta y, aunque la respuesta es obvia (no hay suficiente pauta que haga rentable la revista), detrás de ella hay una suma de razones que vale la pena revisar...

El mundo cambió y con él la manera en la que consumimos información; nunca habíamos tenido tanta información a la mano, de igual forma nunca había sido tan difícil separar el "ruido" de la información valiosa y verídica. La atención y los hábitos de lectura cada vez se fragmentan más, y es más difícil para las marcas hacerse visibles y relevantes. Actualmente, nuestra capacidad de concentración se ha reducido a 8 segundos (todo mi amor para los que siguen conmigo a esta altura del texto, si es que alguien sigue por acá...) y, según WGSN, se cree que para el 2017 caerá por debajo de los 5 segundos (mucho menor que el período de un pez dorado), así que la información y los contenidos deben pensarse cada vez más ágiles, rápidos, cortos, sencillos e impactantes; algo así como contenidos exprés solo con lo esencial, EVIDENTEMENTE EN FORMATO DIGITAL porque estamos viviendo a través de pantallas, que luego se amplíen en detalle y a profundidad en formato impreso; no se trata de desaparecer el impreso, sigue siendo importante y necesario, pero sí se trata de aceptar los cambios y adaptarse a ellos. Las revistas y los medios tradicionales tendrían que haberlo hecho ya para seguir vigentes pero, para nadie es un secreto que el tema digital fue abordado tarde por muchos (Infashion entre ellos) y todavía sigue manejándose sin la importancia que se requiere por otros. Resulta irónico pero intencional que la última edición de la revista esté dedicada a la moda digital, ese escenario al que llegó tal vez muy tarde la misma revista y quizás no alcanzó a explotar en términos de pauta... Como bien lo dice Marcela Estrada, encargada de dirigir este barco durante el último año, editora de la revista desde 2012 y quien hizo hasta lo imposible para sostenerlo a flote con el mayor profesionalismo y la visión que no tuvieron los dueños del aviso, en su última carta editorial, "con este cierre pierde la moda nacional, sí, pero también pierde el periodismo; pierde, porque un medio menos es una voz menos"... y qué voz la que se apaga... una con pantalones y criterio propio.

Pero más allá del escenario digital, que evidentemente incide y el complicado panorama de la industria nacional este año, están las decisiones de una nueva administración que llegó a la revista sin mayor conocimiento de la dinámica actual de la moda colombiana (los dueños del aviso), una administración que fue muy exitosa vendiendo revistas hace 10 años pero que no supo reaccionar en un momento de cambios y velocidades vertiginosas. Como lo dice la propia Pilar Luna, refiriéndose al cierre de la revista: el mundo editorial sí está grave, el EGM (Estudio General de Medios) nunca fue el mejor, estaba claro que esta era una revista de nicho, no una masiva como TV y Novelas, por ejemplo, que es de las que más vende, y crisis tuvimos varias, pero esto es la suma de varios eventos desafortunados y el primordial fue la llegada de una mala administración con poca visión.

Sin embargo, vale la pena también analizar el tema de la pauta editorial en moda en general, cómo se han mantenido los criterios de contenidos -si es que los hay- pagos y los publireportajes... Las marcas quieren pauta que no se vea como pauta y en esto, los límites éticos son cada vez más delgados... En términos coloquiales y fuertes, será que algunos se abrieron de piernas y el mercado para los que no quisieron se dañó? Será que los digitales tenemos velas en ese mismo entierro? Será cierto esa frase tan usada en la propia industria editorial "El pan de hoy es el hambre de mañana"?... No tengo ninguna respuesta, solo dejo estas preguntas abiertas y, de nuevo, un llamado a la ética.

Para quienes no lo sepan, Editorial Televisa ya ha cerrado más de 20 títulos y no es la única que está en plan recorte; prepárense para otros dos posibles cierres editoriales fuertes este año y no de Televisa... No me quiero adelantar y no me corresponde contarlo, así que esperemos a ver qué pasa, pero las alertas están prendidas y las razones más que expuestas... 

En lo personal, Infashion me deja grandes maestras, grandes amigos y grandes enseñanzas. Desde que comencé a trabajar en esta industria, sus páginas fueron una de mis primeras fuentes de sensibilización por la moda y Pilar Luna fue uno de mis primeros (y mejores hasta hoy) referentes de lo que una verdadera experta de moda debería ser (la otra es Gloria García), sin pretensiones, sin egos sobredimensionados y me cambió por completo la percepción de "editora de moda" que tenía hasta entonces; la he admirado desde el día uno y esa admiración sigue creciendo con cada charla y con cada texto. Me deja amistades muy fuertes con Marce y a Adri (Adriana Converse o FatPandora, Editora web en el último año) que, además de grandes profesionales y seres humanos, puedo decir que se lucharon estos meses con las uñas, salvaron una pasarela que casi no se lleva a cabo por falta de patrocinios, y gastaron hasta el último cartucho para sacar adelante cada una de las últimas ediciones. No dudo ni por un minuto que tendrán un futuro brillante, muero por saber cuál será su siguiente aventura y por acompañarlas en cualquiera que sea porque gente así de buena y talentosa no es fácil de encontrar. Tengo guayabo moral, se me aguaron los ojos escribiendo esto pero ya de nada sirve llorar sobre la leche derramada!!! Así que agradezcamos a Infashion estas 116 ediciones de buen periodismo de moda made in Colombia, a Pilar, a Marce y a todo su equipo, por hacer de Infashion lo que fue. Gracias por hacerme sentir que Infashion era mi casa y por darle sentido a esas palabras que, irónicamente, hoy van precedidas de hashtag: #INFASHIONSOMOSTODOS! Les dejo la carta de despedida de Marcela y esperemos que de esta gran pérdida, todos aprendamos algo y tomemos cada vez más en serio esto de hablar de moda.


#TODOSSOMOSINFASHION

3 comentarios:

  1. Desalentador el panorama Ita, y me quedo pensando en las palabras finales de Marcela Estrada. ¿Quiénes se quedan con el testimonio para comunicar moda? Ojalá el conocimiento siga abanderando la causa en medios digitales, de lo contrario sería retroceder en el tiempo.

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  2. ¡lloro!es un vació enorme. en nuestra industrial, ¡Dios salve a infashion!

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  3. Wow gracias por esta columna. Seguro muchos la leímos hasta el final porque respetamos el trabajo de estas chicas y nos preocupamos profundamente por los cambios tan vertiginosos del mundo editorial. Hacía falta una explicación y te la agradezco.

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