viernes, 5 de agosto de 2016

Talentos que crecen en Colombiamoda; la sangre nueva del diseño colombiano.

Vamos con calma, no quise precipitarme a escribir los posts que me faltan de Colombiamoda con la calentura del momento porque necesitaba decantar y entender varias cosas... Así que les pido paciencia, la inmediatez ya no me apremia, de hecho me comienza a preocupar la ligereza con la que se han tratado varios asuntos delicados en esta edición de nuestra semana de moda más importante… pero a eso volveremos más adelante, en otro post.


Hoy, escogí a tres de los diseñadores que están recibiendo la antorcha generacional del diseño colombiano (y esto no quiere decir que nuestros diseñadores de trayectoria se vayan a alguna parte, tenemos mucho talento con experiencia y legado para rato) y tuvieron oportunidad de ratificar su talento, una vez más, en Colombiamoda; ellos son Carlo Carrizosa, Andrea Landa y Rubén Antorveza de Bastardo.

Comienzo por Carlo Carrizosa, un nombre que creo ha demostrado con su colección Free que merece una próxima pasarela propia; sí, la edad y el tiempo del proyecto son factores a considerar para ubicar un nombre en una parrilla, pero no los más importantes. La calidad de la propuesta, su carácter innovador y lograr en tan poco tiempo un estilo propio deben pesar también para darle su solo (no sé ustedes pero yo prefiero ver a Carlo que una pasarela de fajas). Carlo es un talento consistente, lo suyo son las asimetrías, las sastrería desestructurada, la deconstrucción de camisas y vestidos, es embellecer a la mujer de una manera que desafía las estéticas tradicionales, desde una sensibilidad masculina y minimalista. Esta colección fue un paso más en su evolución y en la confirmación de su talento; esta vez el concepto de libertad lidera el proceso creativo, neutralizando y calmando con blancos, negros, azules, grises y verde militar la carta de color de Free, celebrando el movimiento, las formas y la silueta en looks sartoriales limpios, frescos y modernos. Gran favorito personal.


Andrea Landa fue quizás quien más sorprendió; si bien su trabajo siempre ha sido admirable, la técnica de manejo de cuero y gamuzas y el material en sí mismo limita un poco el campo de acción.. o al menos eso pensaríamos algunos… pero esta pasarela -y la creatividad de la diseñadora paisa- desmiente dicha idea y nos deja con la boca cerrada, el deseo avivado y la mente más abierta. Andrea fue una gran elección para la que será la última pasarela INFASHION (pero esta es otra historia que les contaré el próximo viernes, cuando circule la última edición de la revista en Colombia) que hayamos presenciado. Con su colección Native Rock viaja a lo largo y ancho de la cultura rocker y la introduce a tejidos artesanales y a los amarres de las sillas de montar en negros, grises, crudos, dorados, acentos rojos y amarillos. Sensual, oscura y poderosa, artesanal y rockera. Esperamos muchas más sorpresas de Andrea!


Voy terminar esta gran terna con Rubén Antorveza y su marca Bastardo, contundente desde el nombre, pero antes hagamos un paréntesis para hablar de los concursos de talento… y de los realities. Creo que no hay nada más maluco en la industria creativa que poner a competir talentos diversos en un campo tan subjetivo; y esto de llevarlo a un reality me parece exagerado e innecesario. Aplaudo la labor de Fucsia que, al igual que Infashion, se ha empeñado en descubrir y visibilizar nuevos y talentoso diseñadores, de darles una pasarela en la semana de la moda más importante, de asesorarlos, acompañarlos y apoyarlos a lo largo de su evolución… pero un reality le quita toda la dignidad a cualquiera… qué necesidad hay de ir "descartando" públicamente talentos como si se trataran de algo desechable? Esperemos que nadie más repita este formato tan desafortunado y que la revista vuelva al concurso cerrado bajo parámetros solo de talento y capacidad y no a punta de retos traídos de los cabellos para que el estilo de los concursantes se adapte al producto de patrocinador por las buenas o por las malas. Habiendo dicho eso, todos mis aplausos y ovación de pie para Rubén Antorveza, su marca Bastardo y la colección Exofilia, uno de los mejores trabajos en toda esta edición de la feria; como bien lo dijo una reconocida, querida y sabia diseñadora colombiana, Rubén hizo la tarea muy bien hecha. Desde el manejo de los materiales hasta la perfecta ejecución de piezas difíciles y retadoras hasta para el diseñador más experimentado, una labor impecable de conciliación entre atracción y repulsión. Quienes han seguido la historia de Bastardo desde sus inicios seguramente notan, como yo, una evolución madura en esa estética oscura, hacia prendas más usables sin perder su connotación subversiva. Y es que cada vez me convenzo más de que Bastardo es la oscuridad NECESARIA en medio de tanto bolero, pastel y romance (siendo yo muy de bolero, pastel y romance); quienes hayan tenido la oportunidad de estar en la conferencia de Macrotendencias OI 17/18 de WGSN el viernes después de Colombiamoda nos habrán escuchado hablar de Nocturno y su carga sana de negativismo en un mundo en el que lo positivo se ha vuelto commoditie y ha llegado a niveles difíciles de creer (solo vean los copys de superación personal que inundan Instagram a diario; cualquier persona con una cuenta ahora es un Coach de felicidad...). Bastardo es la contratendencia y eso le merece un espacio propio y único en la escena de la moda colombiana, más allá de ganarse o no un reality, espero que todos tengamos eso claro. Larga vida a Bastardo y a esta nueva sangre en el diseño colombiano que propone con estéticas coherentes pero diversas entre ellas y alejadas del camino obvio y fácil.

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