domingo, 9 de octubre de 2016

De la moda y la tibieza...

Han sido días muy raros, de la desilusión al enojo, del enojo a la indignación, de la indignación al revivir a esperanza, en fin, sea cual sea su inclinación, todos hemos pasado por esas etapas, en diferente orden... Días tan raros que esta semana evité todos los eventos de moda, solo me animé a ir a uno y preciso, me encuentro de frente a Pacho Santos. No entendía qué hacía ese personaje en un evento de moda (no es el primero en el que me lo cruzo) pero luego entendí que la que estaba en el lugar equivocado era yo... y me pregunto, por qué, si la relación moda y política en el mundo nos remite a Maria Antonieta o a Georgiana Cavendish en el siglo XVIII, a la reina Victoria en el s.XIX, a la reina Elizabeth II y Jacqueline Keneddy en el s.XX y a Margaret Thatcher, Ángela Merkel, Michelle Obama o Hillary Clinton en el presente siglo, a Vivienne Westwood, que ha usado su nombre y su marca como plataforma para visibilizar causas políticas, sociales y ambientales y, más recientemente, a la colección anti-Trump de la marca R13, presentada en la pasada NYFW, a nosotros nos toca Pacho Santos en las primeras filas de los desfiles, como referente del tema... u_u.


Y es que, más allá del vestido que use la Primera Dama en la ceremonia de posesión del marido, no hay mayor vínculo... Dónde estaban los manifiestos en las colecciones de las recientes semanas de moda en Colombia, teniendo un tema tan álgido y de tanta importancia para el país y todos los medios en dichos eventos? Solo Polite se manifestó en la Semana de la moda de Nueva York y, en la escena local, solo el Colectivo Sí alzó la voz por la paz (con propuestas de Ma. Luisa Ortiz, Sebastián Jaramillo, Diego Guarnizo, Juan Pablo Socarrás, Barajas Marín y Biónica) de resto mijamores, brillaron por su ausencia. Justamente ayer leía un artículo de opinión en El Tiempo, titulado "los influenciadores y la paz", pensé en esto, en nuestra industria, tan ausente del tema, desde opinadores, influenciadores y "líderes de opinión" hasta diseñadores y revistas, siendo la moda un vehículo de comunicación tan poderoso, cómo no se utilizó? Fue miedo a tomar una posición? A perder seguidores? A generar molestia entre los que no piensan como nosotros? No es así que se forjan las voces? Realmente la independencia solo está ligada a recibir $$$ o no para hablar de algo? O simplemente, no importó lo suficiente porque la guerra es un concepto lejano, o tal vez, todo lo contrario, tan cotidiano que ya se nos volvió paisaje? Sea como sea, cuánta tibieza...

Esta foto de un traje de la colección "Propaganda" de Vivienne Westwood la tomé en enero, en la expo "Women Fashion Power" del Design Museum. This is it!

Ahí les extiendo la inquietud y queda abierta la invitación. Esto que pasó en Colombia hace una semana demuestra que mucha gente no entendió lo que nos jugábamos, que mucha gente no se interesó y que mucha gente se desinformó... Se rajó el gobierno en educación, se rajaron los medios en informar, contextualizar, desmitificar y aclarar malos entendidos y nos rajamos todos los que no nos apersonamos lo suficiente del tema.

Para terminar y concluir la semana políticamente más intensa del año, no olvidemos que la moda refleja el espíritu de los tiempos, da cuenta de los cambios más importantes en las sociedades... será posible que no tenga nada qué decir de esto que estamos viviendo los colombianos? Me niego a creerlo! La moda no puede quedarse muda.

1 comentario:

  1. No puedo decir cuánto amé este post y lo preciso que es. Además de los que nombraste, me parece que la colección de Silvia en Cali conectó muy bien con el momento histórico del país sin ser tan explícita. Pero de resto, nos falta mucho, a menos que los boleros de Johanna Ortiz representen en realidad las subidas y bajadas de la montaña rusa que es vivir en Colombia.

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