domingo, 1 de enero de 2017

¡2017 ready!

Ya nos quejamos suficiente del 2016 y no es que no tuviéramos motivos para hacerlo porque qué añito, pero vale la pena capitalizar lo que dejamos atrás para seguir adelante.  Fue un año EMOtivo y, como aclara WGSN en el reportaje sobre Emodiversidad (mi favorito del año), experimentamos TODO el espectro de emociones y llegamos a sentir que pertenecíamos más a ellas que ellas a nosotras. Y así fue, terminamos el año y recibimos uno nuevo con un revoltijo de emociones a flor de piel y eso va a ser determinante para todo el 2017, particularmente porque nos enseñaron a controlar esas emociones, a no dejarnos dominar por ellas, de cierta forma a reprimirlas e ignorarlas y me temo que esa "inteligencia emocional" fue culpable de muchos de nuestros problemas... algo para desaprender.


Pasada la página (simbólicamente, claro está), quiero pensar que esa explosión de emociones abrió la puerta a una etapa de introspección, auto-conocimiento y redireccionamiento para renacer, ese renacer del que habla la elección del Greenery como color del 2017 y, aunque el tono de el enterizo que elegí para recibir el Año Nuevo no sea exactamente el 15-0343, sí elegí el verde por ese simbolismo. Así, de verde esperanza, que nos conecta con la naturaleza y, según los expertos en terapia de color, con el chakra del corazón, y de enterizo, una de las prendas clave para la temporada que está por comenzar (primavera verano 2017) despedí el EMOtivo 2016 y recibí este año de nuevas conciencias, de nuevos intentos, de renacer, en mi Cali hermosa y verde también y de paso con nuevo corte de pelo. ¡Bring it on 2017, estoy lista para lo que traigas!





Enterizo: Ítala // Gafas: Céline // Choker: Faoba // Cartera: And other stories // Sandalias: Mercedes Campuzano

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