martes, 9 de enero de 2018

Activismo de alfombra roja.

Este año y el que viene serán años reaccionarios, de protegernos y protestar, de resiliencia y resistencia, de cuestionarse y manifestarse y eso va a permear absolutamente todas las industrias, todas las esferas, comenzando por la política y justo ahora, la del entretenimiento. La entrega de los Golden Globes fue el ejemplo perfecto de ello y la punta del iceberg de la que promete ser una temporada de premios, eventos y alfombras rojas de protesta e inclusión, más allá del show y la lentejuela, del cine y de las series e incluso de los actores y directores, relevante para el momento. Y emociona que estos escenarios y esas personalidades sirvan para algo más que entretener y que la moda pueda ser ese vehículo poderoso de comunicación que vemos y defendemos los que estudiamos, trabajamos y vivimos de/en ella; la moda será un agente clave en estos años reaccionarios y espero poder registrarlo muchas veces en este blog. ¡Comenzamos!


Desde hace 3 semanas sabíamos que la alfombra roja sería realmente negra por cuenta de las mujeres del Time´s Up, el movimiento que da continuidad a la causa del #MeToo, un llamado a parar toda forma de acoso sexual en esta y todas las industrias, iniciativa de actrices como Reese Witherspoon, Penélope Cruz, Rosario Dawson, Laura Dern y Natalie Portman (que abrió cuenta de Instagram únicamente para dar visibilidad a la causa). La cruzada se vistió de negro para esta ceremonia, poniendo el dedo en la llaga, incomodando a muchos y a algunas con el poderoso simbolismo del tajante y rotundo negro diciendo no más. Una vez más, el vestuario sirvió de unificador y altavoz pero la cosa no se quedó en eso, como muchas temían... el negro fue solo el principio de varios momentos y señales a lo largo de toda la transmisión que dejan claro que algo está cambiando, hay unidad y fuerza entre todas esas mujeres y eso es imparable.

Suena macabro pero el acoso sexual en la industria del entretenimiento y en muchas otras era una práctica tan normalizada y silenciada como el machismo en América Latina y pequeñas acciones como esta pueden revelar ; #MeToo fue el detonante para dimensionar el alcance del problema y ahora, Time's Up se propone hacerle frente, ponerle freno e ir más allá creando un fondo de defensa legal para defender y apoyar a las víctimas de acoso. Hasta el momento, Time's Up ha recaudado más de 13 millones de dólares para dicho fin, así que no se trata simplemente de un activismo de pantalla; hay mucho engranaje moviéndose detrás de esos hilos negros.


Por supuesto, las críticas ya estaban al aire incluso antes del evento; el escepticismo frente al impacto de una decisión aparentemente frívola de vestuario o la continuidad que pudiera tener el movimiento, la "hipocresía" de rechazar el acoso pero seguir asistiendo al evento o siendo parte de la industria, como lo han señalado Rose McGowan (una de las primeras figuras públicas en impulsar el #MeToo) y Dylan Farrow (hijastra de Woody Allen a quien acusa de haberla acosado sexualmente desde niña). Como en todo activismo, hay pantalla -particularmente en este que se está gestando en el corazón de los reflectores del mundo-, hay contradicciones pero siento que hay más ganancias y avances plausibles que detalles reprochables.


Solo por citar algunos momentos valiosos de la velada, recordemos a 1) Debra Messing evidenciando la desigualdad salarial en E! mientras era entrevistada por la propia Giuliana Rancic: "Queremos diversidad, queremos paridad de género interseccional, queremos cobrar lo mismo. Me quedé en shock al saber que E! no cree en pagar lo mismo a sus presentadoras femeninas que a los masculinos. Extraño a Cat Sadler*. Queremos que la gente empiece a tener esta conversación en la que se considere a las mujeres igual de válidas que los hombres". *Cat era otra presentadora de E! que salió el mes pasado del canal tras descubrir que su contraparte masculina, Jason Kennedy, ganaba mucho más que ella. 2) A todas las actrices que llegaron a la alfombra roja junto a importantes activistas, incluida Tarana Burke (que llegó con Michelle Williams), la creadora del #MeToo y Marai Larasi (que llegó con Emma Watson), y cada una de esas valiosas intervenciones, llenas de conocimiento y poder. 3) A Natalie Portman evidenciando la ausencia de mujeres en la categoría. 4) El reencuentro de Susan Sarandon & Geena Davis reviviendo todo el girl power de Thelma & Louise, una de las primeras cintas hollywoodenses de heroínas que puso el dedo en la llaga del machismo. 5) Y, por supuesto, a Oprah dando el discurso de su vida.


El negro representaba la muerte y el fin del silencio, de la oscuridad y de la negación; el negro es infinito y poderoso, como el poder de las mujeres que se unen por y para ellas mismas y fue el unificador elegido para exigir igualdad, equidad, paridad. Sin embargo, el color no fue el único código que reforzaba el mensaje; muchas decidieron usar símbolos del vestuario masculino prohibido para el uso femenino por mucho tiempo, como pantalones y blazers, rompiendo con el tradicional look femenino delicado; en palabras de Allison Brie: "Esta noche es sobre las mujeres llevando los pantalones, así que yo elegí literalmente ponérmelos". Otras, como Tracy Ellis Ross y Viola Davis, celebraron sus raíces y la diferencia en Hollywood con statement looks que también hablaban fuerte y claro. Pero el aporte de la moda a esta causa no para aquí; el 19 de enero, en alianza con Conde Nast, e-bay subastará algunos de estos vestidos y trajes y todas las ganancias irán al fondo de defensa legal de Time's Up.




En fin, el dress code negro del #TimesUp de los Golden Globes fue mucho más allá de un simple activismo de alfombra roja, reseteó el mindset de muchos en esa industria y despertó algo en miles de seguidores de la misma; en palabras de Tracee Ellis Ross: "La hermandad fue palpable y la energía alentadora, pero lo más importante fue que el trabajo y el mensaje se amplificaran". Mujeres alzando la voz, juntas, cambiando el juego, abriendo espacios, prestando su status de celebridad y el alcance que viene con él para establecer diálogos. Es bello ver mujeres organizándose por algo, por ellas, por nosotras y que la moda sea testigo y herramienta; que siga creciendo el Time´s Up y que sigan las reacciones.

1 comentario:

  1. Si mas alla del reclamo justo ( que creo que es), no deja de haber mucho de hipocresia como en todos lados.

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