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La noche de los pines

Ayer fue un día para hablar de convicciones; puede sobrarte estilo, puedes tener un armario lleno de piezas bellas y carteras finas, pero si no tienes claro lo que defiendes, si no tienes un discurso en el que creas tanto que termina por reflejarse en todo lo que dices, usas y haces, no tienes nada para aportar... Dicho eso, hablemos de los Óscares y esos discursos y causas que trascendieron o se apalancaron en el vestuario. Sí, claro que fue bellísimo ver a Paz Vega en ese Christopher Bu, pero más allá de adornar la alfombra roja, no dijo nada (o nadie le preguntó más #askhermore), ni defendió nada, como sí lo hicieron Jane Fonda, Elizabeth Moss, Sam Rockwell, Guillermo del Toro, Justin Paul, Bradley Whitford, Benjamin Bratt, Richard Jenkins y Patrick Stewart con sus pines de Time's Up.



Pero no fueron los únicos apoyando el movimiento que ha protagonizado las alfombras rojas más importantes de la temporada, ni esta fue la única causa que se paseó por el Dolby Theatre anoche; Kumail Nanjiani y Jordan Horowitz manifestaron su apoyo a los inmigrantes con pines rojos, Benj Pasek usó la cinta azul de la ACLU (American Civil Liberties Union) que ya habíamos visto el año pasado en la solapa de varios actores y actrices durante el mismo evento, Tiffany Haddish usó un vestido de princesa Eritrea honrando a su padre y a su pueblo, Lin-Manuel Miranda usó el pin naranja contra las armas a solo un par de semanas de un nuevo tiroteo, Whoopi Goldberg llevaba una cinta roja en señal de solidaridad con la fundación Elizabeth Taylor para enfermos de SIDA y Patrisse Cullors, una de las co-fundadoras del movimiento Black Lives Matter, lució orgullosa su insignia.




Los pines fueron solo el abrebocas, el recordatorio de que los temas siguen en la agenda y no se irán a ningún lado, y el plato fuerte se sirvió en los discursos, comenzando por Salma Hayek, Ashley Judd y Annabella Sciorra, las tres mujeres que destaparon al acosador Harvey Weinstein, dándole el impulso hollywoodense al #MeToo que, eventualmente, dio lugar al movimiento #TimesUp. Desafortunadamente no vimos a Ryan Seacrest usando ningún pin, de hecho lo vimos muy lejos de su rol habitual, protegido por E! de señalamientos de acoso. El mundo evoluciona y se revoluciona pero E! sigue hundiéndose en la brecha salarial y empecinado en taparle los escándalos a su presentador estrella... veremos cuánto aguantan ese formato. 



Lo cierto es que la moda y los pines fueron, a lo largo de esta temporada de premios, un canal de comunicación y válvula de escape para todas esas causas, respaldadas por un discurso sólido de igualdad e inclusión que se fortalece con la nominación de Greta Gerwig a mejor directora, con Daniela Vega y La Mujer Fantástica haciendo historia en los Óscares, con una presencia femenina cada vez más fuerte y sin miedo a hablar ya de ningún tema y con el cierre campeón de la ganadora al Óscar como Mejor Actriz, Frances McDormand, pidiendo a todas las mujeres nominadas levantarse y finalizando su discurso con las palabras INCLUSION RIDER, una cláusula de equidad que asegura diversidad e inclusión en los sets de filmación.







Les dejo mis gifs favoritos de la noche y la mejor banda sonora para cerrar esta trilogía de posts de activismo de alfombra roja (con bonus, realmente son 4 ;p). No se me ocurre una forma más pertinente de comenzar el mes que conmemora las luchas laborales de la mujer... y en plena temporada de elecciones por estos lados. Stand up for something, por algo que puedan defender con el alma y por toda la vida con discurso y coherencia, no solo con un hashtag que van a borrar al primer cuestionamiento. 

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