martes, 21 de agosto de 2018

De celebraciones, tendencias y otros demonios.

El mes pasado este blog cumplió 8 años de existencia y eso en el mundo 2.0 es un montón, pero con tantos temas sobre la mesa, elecciones, moda y política, colombiamoda, etc, se me había olvidado contarles pero no se me pasó celebrarlo (eso jamás); celebré con amigos, celebré en privado y, como siempre, celebré con Tanqueray, justo antes de irme de vacaciones a celebrar más. Este año, con Tanqueray, hicimos un reto de moda y coctelería, traduciendo algunas de las tendencias y colores más fuertes del año en Tanqueray tonics muy a mi estilo: dulces y trendy. Del reto resultaron 3 recetas y 3 outfits que les comparto en una serie de tres posts, confirmando una vez mas que absolutamente NADA escapa a las tendencias... Va el primero: Ultravioleta, lilas, púrpuras y Violet Tanqueray.


Sé que fue el ultravioleta el elegido por PANTONE como color del 2018 pero realmente fueron todos los violetas, púrpuras y lilas los que comenzaron a filtrarse en nuestra cultura de consumo, ligados a una connotación enigmática y misteriosa (piensen en el boom de Mia Astral, la astrología millennial, los unicornios y hasta los postres, cereales, cronuts, frapuccinos y comidas que se han teñido de la tendencia). Son tonos ligados también a la contracultura y la disrupción, a íconos de la cultura de vanguardia pop occidental como Prince, Bowie y Jimi Hendrix. Más allá de sus asociaciones místicas o espirituales (esprituosas para nosotros), es un color que denota inconformidad y consciencia, así que NO SE DIGA MÁS, ES DE LOS MÍOS. Para el outfit mezclé violetas (traje y zaptos) y acentos rojos (camiseta, bolso y sombras) y lo mismo hicimos con el cocktail, les dejo la receta:

domingo, 12 de agosto de 2018

Colombiamoda sin pose; street-style, no sociales.

De un tiempo para acá -mucho antes de mi breakdown político de turno-, siento que el street-style que replicamos en muchos blogs y revistas de moda -si no la mayoría- dejó de ser ese manantial de inspiración que retrataba con cierto descuido la moda en la calle para volverse otro espacio de culto editorial, con más curaduría que algunos de los eventos a los que acudimos a "cazar" tendencias y estilo. Nos volvimos tan "homogéneos" que con las fotos de x o V revista que cualquiera puede hacer el mismo reporte de estilo con sus fotos sin necesidad de ir al evento, y tan "depurados" que las páginas dedicadas al street style parecen más sección de sociales o cualquiera de nuestros feeds de Instagram (que celebran un único estilo, cada vez más producido) que una muestra -no diré representativa porque no se trata de estadística- pero sí real y heterogénea.


Creo que esos reportes son lindos y atienden a un público específico, pero de eso no se trata el street-style. Para dicha mía y los que estén igual de saturados, existe un Cesilio #elmíticocesilio que no sabe quién es quién, ni de quién va vestido nadie, ni mucho menos quién es hijo de o dueño de pero tiene un gran ojo para hacer coolhunting, del de verdad, de ese que pagan consultores y casas de tendencias para luego unir puntos y confirmar tendencias emergentes, del que tanto nos cuesta a los que tenemos inclinaciones estéticas marcadas porque, como me dijo alguna vez un gran maestro del Coolhunting, no se trata de registrar eso que nos gusta sino lo primero que nos llama la atención, eso que vemos con el rabillo del ojo y nos hace voltear a mirar, sin prejuicios ni estereotipos, ahí está la diferencia, el cambio, lo que mantiene viva la moda, que es cambio también y, ya a una escala macro, el momentum cultural que eso representa. Les comparto una selección de esa mirada, desprovista de juicios y poses, un retrato de la moda por fuera de las pasarelas en Colombiamoda, cada año más variada y elaborada porque cada vez tenemos acceso a más información y fuentes pero también somos más conscientes de lo que contamos a través de la ropa y como individuos, construimos identidad también a partir del estilo, especialmente los que vivimos en este ecosistema que reúne masivamente Colombiamoda como ningún otro evento de moda en el país.

miércoles, 8 de agosto de 2018

La moda como distractor.

El outfit de Maria Juliana Ruíz en la posesión presidencial no me inspiró lo suficiente como para escribir sobre él pero sí lo que desataron las lecturas que se le hicieron. Se dijo que había sido anti-feminista criticar lo que usó, que se le denigró como persona, que se le comparó injustamente con Tutina, que fue objeto de todo el odio que despierta su marido (o el jefe de su marido), en fin, que cómo se nos ocurre hablar mal del trapito de la señora en vez de destacar sus logros y estudios. Y en gran parte, tienen razón, es muy triste que seas una persona preparada e inteligente y termines siendo el objeto decorativo de un político y de un país, una trophy wife, porque eso es una primera dama; el cargo de entrada es innegablemente machista, nuestra política es machista y nuestro país, qué creen? MACHISTA y con mayúscula sostenida (como les gusta al nuevo régimen). Y como me parece maravilloso que un vestido nos de pie para hablar de lo que realmente importa, entremos pues en materia. 


Hablemos de si está mal o bien criticar el vestuario de ellas y no el vestuario de ellos. La moda masculina y en especial en estos eventos tan acartonados cumple la función de uniformar (y aún así, Abelardo de la Espriella siempre será el peor vestido en cualquier acto político, así no asista), en cambio la femenina -y aquí no sé si celebrarlo o quejarme-  se ocupa de la función diferenciadora de la moda, pero cuando hay diferencia se habilita también la opinión y en especial la opinión de terceros en un país que, quizás por imitación, entiende a la familia presidencial como su propia realeza; entonces hablamos de la moda como herramienta de comunicación, soy la primera en celebrar ese enorme poder de transmitir un mensaje y en especial en esas plataformas, pero que existan esas plataformas que la habilitan como pancarta también la hace objeto de miradas y críticas de todo tipo, arma de doble filo, no sé si vendrá en la descripción del cargo pero novedad no es. De ahí que ayer algunos hayamos querido interpretar (muchos con una carga de subjetividad enorme, lo reconozco, siempre he dicho que la moda es subjetiva y si hablamos de moda como extensión de un mensaje político, bueno... hold todas mis redes sociales) lo que Maria Juliana y sus asesores quisieron comunicar a través de su look. La moda ES un acto político (como reza una camiseta de DosLatinas que ya encargué para mí).

sábado, 4 de agosto de 2018

Urban Citizen; high-streetwear en Colombiamoda.

Este año el estilo libre del streetwear fue la tendencia protagonista en Colombiamoda en todo su espectro, desde lo más editorial hasta lo más trashy y si hay alguien en la escena de la moda actual en Colombia capaz de hacer high-streetwear es Isabel Caviedes, así que empecemos este desglose con ella y su colaboración con Disney. 


Isabel fue la diseñadora latina elegida por Disney para festejar los 90 años del ratón más popular del planeta con una colección que lo celebra como ícono de la cultura pop y ciudadano del mundo, un reconocimiento merecido hacia el trabajo de la diseñadora y un reto creativo enorme, considerando la personalidad de la marca Caviedes y la identidad de un personaje que si bien celebra 90 años de creado es casi una leyenda atemporal, presente en el imaginario de 4 o 5 generaciones vivas y no sabemos cuántas futuras más. Sin caer en lugares comunes, por el contrario, sacando a Mickey de la fantasía infantil y presentándolo desde esa estética urbana y hi-lo cada vez más madura de Caviedes, Isabel nos enamoró de sus neones, plaids, camuflados y códigos noventeros y "dosmileros" combinados con elementos propios del personaje como las orejas en aretes y peinados, dibujos del archivo Disney estampados y el mensaje optimista del mundo mágico de Mickey en palabras dibujadas a mano, reinterpretados a su estilo, en sus propios códigos, colores, estampados y prendas signature como la falda de cuadros morada que tuve el honor de usar en primicia (:p).

viernes, 3 de agosto de 2018

4 Nuevos talentos en Colombiamoda; la generación Z del diseño.

Si hay algo en lo que no debemos nunca bajar las expectativas ni en Colombiamoda ni en ninguna semana de moda o feria en Colombia es esto, los nuevos talentos y las pasarelas universitarias y concursos para darlos a conocer siguen siendo una plataforma clave para oxigenar el diseño local y permitir que la creatividad, el talento y la exploración sean los únicos protagonistas, sin afanes comerciales ni ataduras de patrocinios. En esta labor creo que la Colegiatura con su Aula Expandida "Jóvenes Creadores" se lleva gran parte de los aplausos, año tras año, (de este laboratorio han salido talentos como Miguel Mesa Posada, Camilo Álvarez e Isabel Henáo, que fue la encargada del cierre de esta edición de Colombiamoda). Hablamos del futuro, no de los emergentes (de ellos hablaré en otro post), de la nueva generación que apenas está terminando de formarse, la generación Z del diseño, la que viene a cambiar el mundo, la pluralista, la activista, la saludable, la tolerante, y muchos de esos rasgos ya se manifiestan en estos trabajos; les comparto mis 4 destacados, tras hablar con ellos para entender mejor sus procesos:


Lina Gómez y sus Galerías de un laberinto humano. El trabajo de Lina combina un mensaje poderoso con un trabajo manual casi artístico: la idea de una belleza que renuncia a los cánones de perfección impuestos, ilustrada en rostros femeninos de facciones bruscas, atípicas y "grotescas", sin utilizar el recurso de la estampación. "Es un tipo de transgresión a la belleza tradicional a la que nos acostumbraron". Un trabajo 100% manual hecho en lana afieltrada sobre base textil, trasladando las ilustraciones de papel a la tela y rellenando cada zona con color, punzando la lana sobre la tela para penetrar la fibra. Sobre el estilo artístico de sus diseños, Lina me contó que su papá es artista y siempre tuvo esa influencia en su vida; acostumbra dibujar rostros femeninos pero esta vez quiso retarse con rostros más caóticos que demuestran que hay belleza en lo no convencional. . "La colección habla sobre cómo un rostro femenino renuncia a la belleza impuesta por el medio y se transforma, aceptando su propia perfección que viene de la naturalidad de un rostro de facciones bruscas y grotescas. Por eso es que ves rostros medio desfigurados y no tan bellos a primera impresión".  Arte textil, trabajo manual, liberación y crítica a los paradigmas de belleza, como diría Darío Cárdenas, moda románticamente subversiva.