miércoles, 5 de septiembre de 2018

Oda al amarillo... y a la albahaca 💛

El año pasado, antes del anuncio del color del año de Pantone, todas mis apuestas iban por el amarillo como protagonista en la carta de color del 2018 y, después de revisar colecciones, lookbooks y vitrinas, creo que ambos colores (acompañados de un tercero que les comparto en un próximo post), compartieron el podio así que, tal como hicimos con el violeta, acá va mi outfit  y cocktail inspirados en otro de los colores del año (perfecto para pasar el trago amargo de la declaración de renta con reforma tributaria, si ya les tocó presentarla o para celebrar si les fue bien con eso...).


Después del boom del millennial pink, el amarillo fue el color asociado a la generación zeta simplemente para tener un nombre que pegara pero lo cierto es que fue igual de vendedor entre millennials y zetas, representando un mayor momento de riesgo creativo y brillo personal, un momento también genderless, de una enorme necesidad de optimismo, de cambio, de prepararse para... parar o seguir, en fin, es tan contundente que sirve de código de seguridad para ciertas causas y movimientos. Son demasiados motivos para no dejarse contagiar de la fiebre amarilla de este año, que seguramente nos acompañará también los primeros meses del 2019, así que si aún le tienen "miedo" o "respeto", recuerden que es un color y no les va a hacer nada, dejen de meterle misterio e inclúyanlo en todo, en ropa, en accesorios, en decoración y en sus cocteles! Les dejo la receta de mi Tanqueray tonic homenaje a mi color del 2018, dulce para equilibrar este añito... ;)

sábado, 1 de septiembre de 2018

Renacer.

A Luisa Castellanos la conocí dibujando mujeres, manos y rostros de mujeres, mujeres apoyando a mujeres, mujeres inspiradoras, por eso no me extraña que ahora más que nunca enfoque sus esfuerzos en levantarlas desde su trabajo, bien sea con gifs y stickers feministas o con los mensajes de empatía en sus colecciones. Y no se trata de romantizar nada, para quienes trabajamos en esta industria el mensaje de lo que se usa es cada vez más relevante y si se hace desde la coherencia como Luisa, que desde siempre ha estado del lado de estas causas, apoyándolas sin hacerse mucho auto-bombo, bienvenidas sean todas las propuestas para resistir desde nuestros lenguajes.


Renacer es la más reciente propuesta de Luisa y responde con absoluta honestidad a un despertar colectivo, a la realidad que afrontan muchas mujeres colombianas que se enfrentan a un posconflicto más incierto que antes, una colección que sé que nace del corazón y la conciencia de Luisa, que a diario se cuestiona y con su lápiz manifiesta y resiste, dando luz a muchas y, lo más valioso, creo yo, poniendo a dialogar la moda con la problemática, acercando esta última a mujeres que quizás aún siguen hablando de girl power desde la comodidad del privilegio, haciéndonos replantear tantas ideas y sembrando semillas de empatía hacia esa mujer que dibuja Luisa siempre, que hoy llamamos víctima pero es ante todo mujer y sobreviviente. Como dice Lu, Renacer está hecha e inspirada en la Colombia que soñamos... con oportunidades reales para que esas mujeres, las víctimas, las campesinas, las ex-combatientes, las desmovilizadas, las maltratadas, puedan renacer con todas las garantías necesarias.