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Oda al amarillo... y a la albahaca 💛

El año pasado, antes del anuncio del color del año de Pantone, todas mis apuestas iban por el amarillo como protagonista en la carta de color del 2018 y, después de revisar colecciones, lookbooks y vitrinas, creo que ambos colores (acompañados de un tercero que les comparto en un próximo post), compartieron el podio así que, tal como hicimos con el violeta, acá va mi outfit  y cocktail inspirados en otro de los colores del año (perfecto para pasar el trago amargo de la declaración de renta con reforma tributaria, si ya les tocó presentarla o para celebrar si les fue bien con eso...).


Después del boom del millennial pink, el amarillo fue el color asociado a la generación zeta simplemente para tener un nombre que pegara pero lo cierto es que fue igual de vendedor entre millennials y zetas, representando un mayor momento de riesgo creativo y brillo personal, un momento también genderless, de una enorme necesidad de optimismo, de cambio, de prepararse para... parar o seguir, en fin, es tan contundente que sirve de código de seguridad para ciertas causas y movimientos. Son demasiados motivos para no dejarse contagiar de la fiebre amarilla de este año, que seguramente nos acompañará también los primeros meses del 2019, así que si aún le tienen "miedo" o "respeto", recuerden que es un color y no les va a hacer nada, dejen de meterle misterio e inclúyanlo en todo, en ropa, en accesorios, en decoración y en sus cocteles! Les dejo la receta de mi Tanqueray tonic homenaje a mi color del 2018, dulce para equilibrar este añito... ;)


Tanqueray Pineapple Basil

60 ml Tanqueray London Dry
30 ml syrup de piña
30 ml zumo de limón amarillo
4 hojas de albahaca fresca
Método: Shake y doble colado
Garnish: albahaca y piña deshidratada

¡SALUD!







Lugar: Bar El Enano en Bandido Bistro.

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